El kirchnerismo, que no tiene nada que envidiarle el menemismo —muchas de sus políticas son casi calcadas, por cierto—, también carga con sus propias muertes misteriosas.

TECHINT, UN CASO RODEADO DE DUDAS

(Carlos Forte)

Se podría pensar, con toda lógica, que es imposible un atentado exitoso e impune contra una persona tan prominente como el presidente de una multinacional de la envergadura e importancia de Techint. Lamento disentir: vamos a recordar que en ciertos niveles la eliminación física del enemigo, competidor u obstáculo para la consecución de algún objetivo, es solamente una de las formas de la competencia.

Hay que preguntarse otra vez quién se benefició y cómo con la muerte de Robert Kennedy, senador en campaña electoral por la Presidencia de USA, la de Dag Hammarskjold, Secretario de las Naciones Unidas, los asesinatos de Mahatma Gandhi, Martin Luther King, Malcolm X, John Lenon, la misteriosa muerte de Juan Pablo I, el atentado seguido de muerte contra Yitzak Rabin en Israel, el frustrado ataque de Ali Agca a Juan Pablo II, etc. Son unos pocos ejemplos que demuestran que en los tiempos que corren nadie está a salvo.

Algunos de los hechos enunciados han sido —aunque deficientemente— esclarecidos, no por no haber determinado quiénes eran los autores materiales (aunque en los “accidentes” no hay autor) sino por no haberse podido demostrar la cadena de responsabilidades: la “mente detrás del brazo”, el que impulsó al que disparó el arma, aflojó los tornillos de una pieza importante, volcó el veneno en el vaso de la víctima…

Analizar un hecho delictivo únicamente por sus consecuencias inmediatas es una simpleza. El ladrón no roba para hacerse de dinero y acopiarlo. Roba porque el dinero le permitirá conseguir objetos, bienestar, prestigio, atributos que sin él no podría alcanzar. Esta aserción también es una simpleza, pero hace a la forma en que la gente razona. Los que obtienen algo con la muerte de una persona, no perseguían la muerte de esa persona. Perseguían lo que la inactividad o reacción que sobrevendría a la muerte de esa persona produciría en sus negocios, o en los negocios con esas personas. Salvo en un acto homicida gratuito, que por ello es casi imposible esclarecer, la muerte no es un móvil.

Respecto de la impunidad o la falta de esclarecimiento, sólo un 15% o 20 % de los homicidios intencionales se esclarece. A veces porque los móviles no están a la vista, a veces porque parece que no hubiera móvil, (muerte casual o accidente) a veces porque todo está tan bien planeado que es imposible esclarecer nada. De pronto aparece un asesino serial con 15, 20 o 40 muertos enterrados en el fondo de su casa.

Muchos creían que el vecino tenía una conducta sospechosa, algunos hubieran estado dispuestos a jurar que el tipo en cuestión era muy raro, cuando sólo un hecho fortuito, un escape de gas, una falla en el terreno, un árbol derribado por una tormenta inesperada, precipita una serie de hallazgos que desembocan en lo espeluznante: ropas y zapatillas de adolescentes a medio pudrirse en la tierra removida, y luego una revisión a fondo da con quince, veinte cadáveres casi a flor de tierra o bajo el liso patio de baldosas o lajas donde el individuo tomaba su mate con facturas.

Podríamos recordar, amén de los que ya citamos más arriba, como emblema de casos no esclarecidos hasta ahora, y que quizás no lo sean nunca, el del muy poderoso banquero del Vaticano, (“El Banquero de Dios”) Roberto Calvi, que apareció muerto en junio de 1982, colgado del puente Black Friars, todo un simbolismo (Black Friars en inglés antiguo quiere decir “Hermanos Negros”, transparente alusión a los curas católicos) y además un símbolo de la francmasonería italiana, a la que pertenecía, y cuyos miembros se llaman a sí mismos “fratti neri” con nueve kilos de ladrillos en los bolsillos de su ropa, otra alusión a la masonería (en francés, “mason”=”albañil”). Además, “ladrillo” en antiguo español, se traduce al francés como “voleur”, ladrón.

A pesar de que en muchos medios que poseían informaciones muy precisas acerca del asunto se sindicó como sospechoso a Licio Gelli (señalado además como integrante de la CIA y Gran Maestre de la logia P2, que tuvo actuación relevante en Argentina), la investigación decayó aunque fue resucitada 21 años después por la policía londinense, a instancias del Gobierno de Italia, presumiblemente por haber ya fallecido algunos de los implicados en el asunto, aunque la explicación oficial fue que se podían aplicar ciertas técnicas forenses que no estaban disponibles en la fecha del homicidio. Esto fue en 2003 y pasados casi tres años nada se ha sabido de nuevos resultados. En 2007 se cumplieron 25 años de la muerte del “God’s banker”.

Siguiendo con esta línea de razonamiento, nadie hubiera creído que sería posible eliminar de una sola vez a José Luis Fonrouge, entusiasta del desarrollo de una zona que compite con El Calafate, Alfredo Fragueiro y Agostino Rocca, empresarios vinculados al proyecto “Estancia Cristina”,y Germán Sopeña, de indudable vocación por el desarrollo de aquellas regiones, pero con una visión cosmopolita y “porteña” acerca del tema, que molestaba particularmente a los oriundos.

Agostino Rocca
Sopeña, Fonrouge y la bisnieta de Darwin

El proyecto “Estancia Cristina” era competencia inmediata de la hotelería de El Calafate y el transporte lacustre de René Fernández Campbell, cabeza del monopolio que explotaba la zona.

Resalta el poco entusiasmo y el hecho indudable de que no se había previsto mucha actividad oficial para la concreción del acto que iban a formalizar (la colocación de una bandera en la Punta homónima), y que las tierras donde se iba a realizar el homenaje eran de propiedad de una ignota sociedad radicada fuera de la provincia.

Se pretende a veces, para validar la idea de un crimen mafioso, que los sobrevivientes, a quienes la mafia ya ha mostrado cabalmente de que cosas es capaz, denuncien los hechos. Esto es ignorar que en ciertos casos el silencio es la política más segura y congruente.

La conducta prescripta cuando se es víctima de un golpe mafioso es: Aceptar el mensaje, sabiendo que no conlleva animosidad personal —se trata de negocios— y reemprender el camino en otra dirección. El resto debe ser silencio y quizá, si es aceptada, una discreta negociación con vistas al futuro. No consentir implicará más ofrendas, más vidas, más dolor y sangre.

Detalles

 Los primeros días de junio del año 2005, un pariente de Agostino Rocca comentó a un abogado con el que tiene relación profesional, que el avión Cessna Caravan 208 B que se accidentó en Roque Pérez había sido saboteado en la línea de combustible.  

En el avión viajaba el presidente del grupo Techint, Agostino Rocca, el secretario general de La Nación, Germán Sopeña, un director de la Administración de Parques Nacionales, José Luis Fonrouge, un empresario socio de Rocca en un negocio turístico en la zona de Lago Argentino, Alfredo Fragueiro, y otros pasajeros, entre ellos una abogada italiana, parientes y amigos de los nombrados.

La revista Noticias, en su número del 5 de mayo de 2001, dice: “La muerte, las dudas: Es inevitable que tras una muerte así surjan intrigas acerca de las causas del accidente. Hasta dentro de cuatro meses , cuando la Junta de Investigaciones que trabaja sobre los restos del avión llegue a una conclusión que permita conocer las verdaderas razones de la caída de la aeronave, todas las hipótesis son posibles. De hecho, el Juez de Azul, Juan José Comparato, a cargo de la causa, declaró que no descarta ninguna.

Ni siquiera la de un sabotaje o atentado… (hipótesis) sostiene que las condiciones climáticas de la madrugada del accidente —humedad ambiente y baja temperatura— favorecieron la formación de hielo sobre las alas y el timón de cola, con lo que la nave perdió aerodinamia… Sin embargo, el Cessna Caravan posee mecanismos que evitan el congelamiento y que, cuando el hielo ya se creó, lo detecta y elimina. Algo debió suceder para que el piloto Raúl Tejedor no pudiera descongelar el fuselaje. Podría sospechar que esa es la hipótesis más clara porque hay antecedentes de “siniestros similares en los EEUU.”

La última hipótesis y también la más terrible, es la del sabotaje. El colega de Tejedor que estuvo tres días antes del accidente con él se inclina por esa posibilidad. Y no es el único: en un sitio de Internet creado por ex agentes de la Side que formaron su propia agencia (Servicio privado de inteligencia) se asegura que pudo tratarse de un atentado. ‘Hay serios indicios de que la caída del avión de Rocca (Techint) fue saboteado ….

Sabemos que hay presiones y cambios de los peritos que descubrieron cosas raras’, denuncian los espías en su texto . Según ellos, la muerte del empresario podría ser consecuencia de las denuncias por lavado de dinero o de la iniciativa del Gobierno de incorporar al euro en la convertibilidad, pero no explican cuál es la relación que tendrían esas dos cuestiones con Agostino Rocca. Lo mas llamativo es, sin embargo, que Seprin haya advertido en su sitio en la red, once días antes del accidente, que con la nueva política económica ‘se jugaba con la muerte’.

En otros párrafos se refiere que el avión, según el piloto, tenía un mantenimiento excepcional, y los representantes en Argentina descartan fallas en los sistemas de la aeronave, que, a pesar de ser un monomotor, tiene un valor de alrededor de un millón y medio de dólares en la configuración de la máquina siniestrada. A tal punto se mostraron preocupados los fabricantes del Cessna, que enviaron un representante a Buenos Aires para controlar que los trabajos de investigación se realizaran de acuerdo al manual de accidentes de la empresa.  

La información periodística dice escuetamente que el avión fue encontrado en un paraje “anegado”, vaguedad terminológica que explicaría porqué no se produjo un incendio al estrellarse, pero llaman la atención varias cosas, que quizás algún periodista o investigador aficionado inquieto llegue a averiguar:

¿Había combustible en el lugar del siniestro? Ningún testigo menciona la presencia del mismo. Esto es muy importante, porque el pariente de Rocca habló de sabotaje en la línea de carburante. Debería haberse derramado en cantidad, pues el accidente se produjo a los 45 minutos del decolaje, y el hallazgo de los restos fue tres horas después. El anegamiento podría explicar que el avión no se haya incendiado tras el impacto, (sólo en parte) pero el combustible no se puede haber evaporado en menos de tres horas, en otoño y a esas horas de la mañana.

Poner un par de tapones barométricos, que se desprendan a una altura de entre los 600 y los 1200 metros, provocando el escape del combustible por los orificios así destapados no es una gran ciencia. La disminución de la presión exterior, que hace que el diferencial con la presión interna del tanque provoque la expulsión del tapón, ocasionará el derrame del líquido carburante en pocos minutos, sin que esto pueda ser advertido a tiempo por el piloto. Se debe alterar, además, el funcionamiento de los indicadores de nivel de combustible, algo tampoco muy difícil de hacer, y la nave se convertirá en una trampa mortal con pocos litros de carburante y esa circunstancia no será advertida por el piloto. Acelerará el desenlace la demanda de potencia exigida para cambiar de nivel, aumentando drásticamente el consumo al ascender desde un nivel a otro muy superior, por lo que la hipótesis del engelamiento cerrará con rara perfección. (Quincey, Del asesinato como una de las bellas artes)

Según un cable de  Noticias Argentinas del  sábado 28 de abril 1:50 PM: “El secretario de Turismo, Hernán Lombardi, iba a viajar en el avión accidentado esta madrugada en la localidad de Roque Pérez, pero a último momento no lo abordó ya que fue convocado a una reunión por el presidente Fernando de la Rúa.”

Hernán Lombardi

Hubiéramos estado, pero el presidente De la Rúa nos convocó a una reunión esta mañana’, precisó Lombardi, al tiempo que manifestó su ‘consternación y dolor por la muerte de queridos amigos’.

Lombardi iba a encabezar el acto oficial en Santa Cruz junto a autoridades provinciales en el que se iba a homenajear al perito Francisco Moreno”.

    (…) Es curioso que nadie haya investigado si en la agenda de De La Rúa figuraba ese sábado una reunión con Lombardi, ni cuál era el temario de esa reunión, de haber estado programada”.

Se dice que Marcelo López Alfonsín, otro de los directores de la Administración de Parques Nacionales, conocido por su acceso a buena información, también estaba invitado al acto, pero a último momento decidió bajarse. Esto es muy probable porque en el avión accidentado viajaban sólo diez personas, cuando la capacidad es para doce pasajeros y equipaje. Las dos plazas restantes hubieran sido ocupadas por Lombardi y López Alfonsín.

Marcelo López Alfonsín

Se atribuye a López Alfonsín haber mencionado que las tierras de la Península de Magallanes era “el negocio inmobiliario de Kirchner”.

 


Agostino Rocca y Alfredo Fragueiro eran socios en un emprendimiento turístico en una de las márgenes del Glaciar Upsala, denominado “Estancia Cristina”, y estaban acompañados en la oportunidad por José Luis Fonrouge, Director de la Administración de Parques Nacionales, de larga trayectoria en montañismo, rafting, y demás actividades deportivas vinculadas con la Patagonia.

José Luis Fonrouge además, era un entusiasta partidario del desarrollo turístico del área donde se iba a realizar un homenaje al emplazamiento, 124 años atrás, de una bandera argentina, realizado por el Perito Francisco P. Moreno, primer explorador de la Península de Magallanes, que fue quien bautizó por ello a ese paraje “Punta Bandera”. El paraje está dentro de una propiedad privada pero el dueño no participaba del homenaje.

La historia de la Estancia Cristina está llena de sobresaltos y contradicciones. Los intereses de los empresarios turísticos de El Calafate están estrechamente ligados con los intereses del poder, aunque muchas veces se ha adjudicado la posición del Gobierno Provincial a maquinaciones electoralistas. Lo cierto es que los dos o tres millares de votos calafateños no importan tanto como el potencial negocio inmobiliario que se estaba gestando en la zona. Hablamos de cualquier cifra entre 100 y 200 millones de dólares. ¿Habrá gente dispuesta a matar por esa suma?

Hace un tiempo, la Estancia Cristina, aquella cuyos dos principales propietarios murieron en el accidente del Cessna Caravan, fue adquirida a un precio que ronda el millón trescientos mil dólares, por un empresario local. Hay que aclarar que para llegar a la estancia hay que navegar un buen trecho por el Lago Argentino, mientras que hay destinos al alcance de la mano que están solos y esperan la legislación salvadora…

En el reino de las casualidades, se atribuye a un poderoso exfuncionario nacional oriundo de Santa Cruz la tenencia de un paquete importante de las acciones de esta empresa.

La única hostería que existía dentro del área de la Península de Magallanes, se inauguró en 1991, en cuatro hectáreas de terreno vendidas por particulares a un “entrepreneur”, que comenzó construyendo un restaurante pequeño, pero con un proyecto presentado para erigir cabañas turísticas.

La hostería fue presa de un incendio aparentemente intencional que la destruyó por completo, al año o año y medio de su inauguración, pero fue reconstruida. Las malas lenguas dicen que, a cambio de protección, un encumbrado funcionario provincial se asoció a la explotación.

Por esos tiempos, en efecto, ya estaba funcionando el restaurante y parte de la hostería estaba en construcción adelantada, y la Legislatura Provincial sancionó una “Ley Tapón” la Nro. 2316, que declaraba toda el área (Unas 40.000 Has) “Reserva Provincial”, y además incluía como anexo un “Plan de Manejo”, que permitía determinadas explotaciones de carácter turístico, e incluso la creación de asentamientos humanos.

Pero el Gobernador Kirchner no estaba conforme con el Plan elaborado por los diputados, por lo cual lo vetó, y dispuso que el mismo fuera usado “como lineamientos del futuro Plan de Manejo a redactarse en un plazo no mayor de 180 días”. Pero un Plan de Manejo, cuando Kirchner no quería que se redacte, es una cosa complicada. Tanto que ya han trascurrido muchos años y varias prórrogas para el “improrrogable plazo” de aquel lejano día. Esta ausencia motivó que un solo negocio hotelero, la Hostería Los Notros, tuviera el monopolio total y absoluto del alojamiento en uno de los destinos turísticos más llamativos y caros de la Argentina: El Glaciar Perito Moreno.

Este esquema monopólico es un lugar común en todo lo que tiene que ver con el turismo en el área que nos ocupa:

Monopólica era la explotación de los safaris náuticos en el Lago Argentino, a cargo de la Empresa Fernández Campbell, monopólica era la explotación del restaurante del Glaciar Onelli, del mismo Sr. Fernández Campbell, monopólica era la explotación de la gastronomía, a cargo de un señor de apellido impronunciable que hace muchos años tiene la concesión del único comedero en el área de avistaje del Glaciar, monopólica era la licitación  ganada por una UTE compuesta por Fernández Campbell, Mario Piero Guatti (Hotel Posada Los Alamos) y el Sr. de apellido impronunciable para la explotación de un restaurante en esa zona, a erigirse sobre tierras cedidas “gentilmente” a la Provincia de santa Cruz por la Administración de Parques Nacionales, que además goza de un préstamo no reintegrable (subsidio) de $ 4.000.000- y monopolio por fin es el que ejerce El Calafate en la oferta de comodidades turísticas del Glaciar perito Moreno, pues las autoridades, a raíz de la intencional falta de sanción de un Plan de Manejo, no autorizan en la zona emprendimientos turísticos.

Monopólica también era la nueva situación de las tierras del fallecido Gotti, por ser las únicas dentro del área del Glaciar Perito Moreno que se pueden utilizar, dentro del esquema de las leyes vigentes en la Provincia, para emprendimientos de carácter turístico.

Por este pequeño e intrascendente cúmulo de monopolios y casualidades, un cuarto en la hostería Los Notros llega a costar, para un pasajero del exterior, unos entre 500 y 800 dólares la noche en un cuarto base doble “Premium”. Leyó bien. Esto incluye pensión completa y excursiones.


René Fernández Campbell y Sucesores de Rene Fernández Campbell son sociedades familiares vinculadas a quien inició la operación lacustre turística en el lago Argentino, y luego avanzó hacia el turismo oceánico en Ushuaia (Tierra del Fuego), y hoy día también se encuentra en el lago Nahuel Huapi, en San Carlos de Bariloche (Río Negro).
René Fernández Campbell
Mario Guatti Girometti es 1 de los 3 hijos de Héctor Mario y Angela, hoy a cargo de una parte de los negocios familiares. Administrador del Hotel Posada Los Alamos y presidente de la AHT (Asociación de Hoteles de Turismo), él es un entusiasta de la seguridad pública para resguardar a todo destino turístico: “Uno como turista, cuando ve la presencia policial en otro destino, nacional o internacional, uno se siente realmente más seguro”.
Familia Guatti
Nativos de la Patagonia es un complejo de servicios turísticos ofrecido en un complejo bautizado Restó del Glaciar, dentro del Parque Nacional Los Glaciares, frente al Glaciar Perito Moreno, que fue reinaugurado  por la  entonces presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.
Si bien el negocio familiar más potente es la constructora Esuco, los intereses turísticos son emblemáticos.
Su padre falleció el 06/11/1993. Más adelante en la historia, su madre Angela logró una amistad personal con Néstor Kirchner, y en el rumor cotidiano se mencionaba en El Calafate, cierto malestar de Cristina Fernández hacia ese vínculo, inicio de la decisión de los Kirchner de tener hotelería propia en El Calafate.
Pero ¿será cierto todo lo que se escucha? Porque Cristina no solamente concedió ‘luz verde’ a este emprendimiento exclusivo del que participan los Guatti, sino que estuvo presente, dándole impulso a un negocio al que Guatti aporta, además, el catering, tema que conoce del restaurante La Posta, del Los Álamos.
En tanto, René Fernández Campbell tiene en su retoño Leonardo, y otros descendientes, la continuación de su negocio de turismo flotante.
Fernández Campbell es una empresa familiar, localizada en Punta Bandera, que René inició a fines de la década de los ’70, cuando obtuvo la Licitación Pública N° 41/1977 (o sea durante el llamado Proceso de Reorganización Nacional) de parte de la Administración de Parques Nacionales para la actividad de transporte público lacustre de pasajeros en el Lago Argentino.
Leonardo apuntó a sumar el transporte marítimo entre las ciudades de Ushuaia (Argentina) y Puerto Williams (Chile), en la isla Tierra del Fuego.
Y luego el transporte lacustre en el lago Nahuel Huapi, en San Carlos de Bariloche: la concesión del traslado a Puerto Blest y el cruce a Chile, que incluyó la remodelación integral de la hostería Puerto Blest y la botadura de 3 catamaranes, además de garantizar el transporte terrestre entre Puerto Blest y lago Frías y entre este último y Peulla (Chille) por el paso internacional.
La web OPI Santa Cruz explicó:
“(…) al frente mismo del glaciar Perito Moreno, en la última estación, desde donde se accede a las pasarelas que recorren los turistas para contemplar el glaciar, con el fin de dejar formalmente inaugurado, ese mediodía, el Restó del Glaciar, un edificio de dos plantas, 600m2 de estilo andino que estuvo en construcción durante mucho tiempo y que este año estará habilitado para atender las demandas del turismo incesante que llega al lugar, con restaurante, buffet y snack bar, administrada por la empresa Nativos de la Patagonia S.A de Mario Guatti.
De acuerdo a información recogida de fuentes del gobierno provincial, no se descarta que la Presidenta haga allí algún anuncio oficial de importancia, sin embargo, confirmaron el lanzamiento de la licitación para la construcción de un tramo de las pasarelas para personas con dificultades de locomoción.
Los servicios turísticos, en hotelería y gastronomía han sido del empresario Mario Guatti y dentro del Parque Nacional Los Glaciares, la actividad turística, exclusividad del empresario René Fernández Campbell, un hombre próximo al kirchnerismo y que condensa la mayor cantidad de concesiones en el Calafate, especialmente en todo lo que se relaciona con la navegación de los lagos Spegazzini, los brazos Upsala y Onelli en el brazo norte del lago Argentino, Brazo Sur, Toro Negro y los circuitos de navegación ordinarios y VIP al glaciar Perito Moreno, con duración variables y precios también variados.”

Mientras los propietarios del resto de las tierras ven postergadas indefinidamente sus posibilidades de utilizar las propiedades y los emprendimientos siguen suspendidos hasta “la sanción de un Plan de Manejo”, ese negocio ha crecido lenta pero constantemente. La fortuna de la Empresa propietaria también.

Veamos los emprendimientos en los que están asociados algunos de los accionistas de esa empresa y de algunos de sus socios presuntamente vinculados con el poder a la fecha:

    Glaciar Plus S.A., propietaria de “Los Notros”.

    Hotel de turismo en el Chaltén, recién inaugurado, inversión declarada u$s 2.500.000

    Estancia Cristina, aquella que era propiedad de Fragueiro, Rocca y un tal Sr. Roberts.

    Da la casualidad que el Grupo Explora, que posee un Hotel en Torres de Paine, Chile, hace un par de años ofreció por esa propiedad u$s 1.800.000, oferta que no fue aceptada por los sucesores de Rocca y Fragueiro (Fallecidos en el accidente mencionado mas arriba) ni por el socio sobreviviente, Sr. Roberts.

    Sin embargo, hace un tiempo, la estancia fue vendida al grupo Glaciar Plus o a gente vinculada con ellos, en U$S 1.300.000, cifra notablemente inferior a la ofrecida por Explora. Aparentemente, la oferta del grupo fue irresistible.

    Campo en El Chaltén, lindero con Cielos del Sur, emprendimiento de gente allegada a Tizado Propiedades.

    Casualmente, el titular de Los Notros se separó de su mujer hace ya un tiempo. Los divorcios no se resuelven pacíficamente cuando hay mucho dinero de por medio. Generalmente se termina en una agria e inconducente enemistad, que se resuelve en el terreno legal, no siempre de acuerdo a lo que sería justo.

    La ex mujer del dueño (o por lo menos el que aparenta ser el dueño) de este negocio, sufrió un accidente de auto, afortunadamente sin consecuencias físicas. Hubo quien lo tituló como “un aviso”.

    Otro que sufrió un serio accidente que tuvo consecuencias graves, aunque no fatales, fue el arquitecto Ernesto Cañas. Este arquitecto había establecido contacto con un funcionario de una sociedad del grupo de David Sutton, poderoso empresario turístico, de quien se dice que es propietario del Alvear Palace Hotel , entre otros, y que aparentemente estaba interesado en comprar un lote de 700 Has. en la Península de Magallanes para erigir un complejo turístico.

Arquitecto Ernesto Cañas

Este funcionario,  Andrés Kalwill, mantuvo varias entrevistas con el Arquitecto Cañas, y la relación se mantuvo hasta que la empresa a la cual representa hizo una propuesta para la compra del terreno, de U$S 4.000.000 de dólares, pero en el interin, Cañas sufrió un serio accidente de tránsito con su camioneta, en un paraje desolado, cuando iniciaba un viaje a la provincia de Mendoza para encontrarse con su mujer. Cañas estaba solo, es un experto conductor, y el camino es poco frecuentado.

Andrés Kalwill

Estuvo varias horas tirado en la ruta, su coche volcado, él con un pulmón perforado, y se salvó por milagro, porque luego de cuatro horas alguien acertó a pasar por el lugar y lo auxilió. Lleva más de un año y medio de convalecencia y se lo ve bastante deteriorado, pero mantiene un empecinado mutismo sobre su accidente.

Como dato interesante, en El Calafate todos saben que fue el que diseñó y dirigió la construcción de la casa del ex Presidente Kirchner y su esposa, en esa ciudad, la que yergue sus líneas sobre un lote de cuatro hectáreas. Se sabe también que esta relación “cliente-arquitecto” no terminó muy bien, pero el obstinado silencio del arquitecto no permite saber porqué.

Cañas, confirmó que construyó en un subsuelo de la casa un recinto de dos metros de ancho por uno de profundidad y dos con cincuenta de altura para poner una caja de seguridad, donde se guardaría el dinero de la familia y los documentos de la gobernación.

El Calafate se mantiene como la gran meca kirchnerista. Allí también construyó su hotel, Imago, quien fue el tesorero histórico del Frente para la Victoria, Raúl Copetti, amigo histórico de la familia presidencial. Valuado en cerca de US$ 5 millones, el establecimiento figura a nombre de Yapa SA, por las primeras letras de sus hijos, Yanina y Pablo, corredor de autos. No figura su esposa, legisladora.

En Río Gallegos, los Copetti acumularon versiones de todo tipo durante los últimos meses. En particular, desde que estalló el escándalo Fariña y se adjudicó a los dueños del Imago que apuraban la venta de múltiples departamentos en la capital provincial.

Rudy Ulloa, en cambio, parece un paso más atrás de los Kirchner, Báez y López, entre otros. Aun cuando le atribuyeron que había comprado el hotel Hurlingham de Mar del Plata por US$ 6 millones -lo que resultó falso porque su verdadero dueño sería el fallecido ex presidente de Gimnasia y Esgrima La Plata Juan José Muñoz-, uno de sus grandes socios podría despuntar el vicio.

Se trata de Carlos Enrique Long, quien además de asociarse a Ulloa en Cumehue SA desde 2005 y comandar inversiones en todo el país, en julio pasado pasó a integrar Camax SA. ¿Actividades previstas? Según la escritura constitutiva 284 del 2 de ese mes, para operaciones inmobiliarias, turísticas y “la explotación, compra, venta, construcción o desarrollo de emprendimientos hoteleros”.

Nota:

Según el periodista Carlos Forte

Todos los datos y noticias que se incluyen en el presente informe han sido publicados por fuentes fidedignas. Los informes sobre el accidente incluyen declaraciones de testigos presenciales, las fotos del lugar, en que se aprecia la falta de agua están en el sitio de Crónica Noticias, que fue el único medio que publicó material gráfico del accidente. El sitio de JIAAC, (Junta de Investigaciones de Accidentes de la Aviación Civil) es accesible y en el mismo se detallan las claves para la búsqueda del suceso de nuestro interés. Es interesante que desde que accedí al mismo, (5 de junio de 2005) y comuniqué el hallazgo acerca de la pobreza de la investigación a un amigo, por varios meses, (cerca de 5) el sitio fue inaccesible.

    Con respecto a la ausencia de agua, en un primer momento se publicó, aunque lamentablemente no guardo el archivo, que ante la falta de un valioso reloj (valuado en u$s 40.000) en la muñeca de uno de los accidentados, se temió que saqueadores hubieran visitado el lugar antes de la llegada de autoridades y curiosos, pero el reloj fue hallado a pocos metros del lugar del impacto, otro de los testimonios que invalidan la especie del “campo anegado”.

 

JORGE JULIO LÓPEZ

Una de las grandes batallas simbólicas supuestamente ganadas por el kirchnerismo fue haber instalado que durante la “década ganada” se levantaron las banderas de los derechos humanos, que, de 1983 al 2003, nunca habían sido levantadas. Pocas voces osaron desmentir la versión oficial. Fue el caso del fallecido fiscal del juicio a las Juntas, Julio Strassera, que no se subió a la idea de que había que pedir, como dijo el ex presidente Néstor Kirchner el 24 de marzo del 2004 en la ex Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), por los olvidos cometidos por la democracia argentina con los derechos humanos.

Jorge Julio López

Rafael Flores, ex diputado nacional de Santa Cruz, recuerda la nula militancia de los Kirchner en el sur por denunciar los crímenes cometidos por la última dictadura militar: “Se dedicaron a hacer plata y a rematar casas por la 1050 de José Martínez de Hoz”. La persecución política que habrían sufrido los Kirchner durante aquellos sangrientos años es un insulto a la lucha de la militancia política de los setenta y una banalización de la historia.

Rafael Flores

El 18 de septiembre del 2006, Jorge Julio López desaparecía. Días atrás, había declarado en el juicio contra el represor Miguel Etchecolatz. Su torturador ocupaba el puesto de director de Investigaciones de la Policía Bonaerense durante la dictadura. La sucesión de Néstor Kirchner no estaba definida y las multitudinarias marchas en reclamo de seguridad, encabezadas por un padre que había perdido a su hijo, llenaban plazas. El panorama político parecía incierto.

Un pequeño grupo de periodistas y algunos diputados como Elisa Carrió empezaban a denunciar a la corrupción montada desde el Poder Ejecutivo. Y López desapareció en un confuso hecho que tuvo decenas de idas y vueltas investigativas. Se demostró que la puerta de su domicilio, en el barrio policial de Los Hornos, de La Plata, no había sido forzada. “Se fue por voluntad propia, tal vez engañado”, decía su hijo Rubén. López tenía 77 años, la familia se demoró en realizar la denuncia y el por entonces gobernador de Buenos Aires, Felipe Solá, anunciaba una recompensa de 200 mil pesos para quien brindase datos sobre el paradero del desaparecido en democracia.

El fiscal Marcelo Martín y la jueza Marcela Garmendia abandonaban la investigación. Los reemplazaban Arnaldo Corazza y, más tarde, el polémico juez electoral Manuel Blanco. Nadie respondía por qué si López era un testigo clave, no lo habían protegido como se debía. ¿Lo era? Hebe de Bonafini dudaba de su testimonio y trató a la víctima de soplón. Habló y se calló repentinamente. Edgardo Binstock, ex subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, confesó, en el libro El negocio de los derechos humanos: “Etchecolatz habría sido juzgado igual” y “lo de López fue importante pero no fundamental”.

Luis Alén, número dos de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación de Kirchner, me dijo: “Lo que pasó con López fue impensado”. Para el abogado de la familia, Alfredo Gascón, no había voluntad de investigar. ¿Por qué? Pasarían ocho años en Casa Rosada y Cristina Fernández jamás mencionaría el nombre de López, como si estuviese prohibido.

Luis Alén

Antes y después de la desaparición de López, los testigos siguieron viviendo en peligro. El Estado se desentendió, como si tuviesen lepra, con excepciones, como Leonardo Fariña en los últimos tiempos. El pacto de silencio se mantuvo durante años. Más aún en las posibles conjeturas relacionadas con la extraña desaparición de Jorge Julio López.

Poco después, Néstor Kirchner quiso tapar el tema pidiendo que apareciera otro testigo clave: Luis Gerez. En cadena nacional, apuntó al ex comisario Luis Patti, que había sido electo diputado nacional. Noventa minutos después, dos niñas reconocían a Gerez y alertaban a la policía de Escobar. La historia oficial se reprodujo en los canales de televisión. Pocos se animaron a cuestionarla. Gerez lloraba desconsolado y gritaba: “Le debo la vida, Presidente”.

Luis Gerez

Luego llegaría Juan Puthod, que incluía una aparición todavía más dudosa. Hasta su propia familia confesó sus dudas: “Juan siempre creyó que lo habían secuestrado desde la propia Secretaría de Derechos Humanos”.

Juan Puthod

La desaparición de López sigue siendo un tema tabú. ¿Estuvo metido un grupo de la Policía Bonaerense en el operativo? ¿Qué intereses se tocaban si se investigaba seriamente la desaparición de López? Su familia y la sociedad argentina aún esperan conocer la verdad.(Luis Gasulla)

Más información detallada el el siguiente link:

http://periodicotribuna.com.ar/4762-julio-lopez-toda-la-verdad.html

RAÚL “CACHO” ESPINOSA

Raúl “Cacho” Espinosa denunció que la empresa Conarpesa, aportante a Néstor Kirchner en 2003, estaba vinculada al narcotráfico. Poco después fue asesinado.

Raúl “Cacho” Espinosa

El 30 de enero de 2003, a las 21.45 hs moría asesinado Raúl “Cacho” Espinosa, luego de denunciar una trama de narcotráfico que envolvía al  kirchnerismo. Las últimas palabras que escuchó fueron las que pronunció su asesino justo antes de matarlo: “¡Che Cacho!”.

Inmediatamente después, sonó un disparo que le quitaría la vida. Espinosa, uno de los propietarios de la Pesquera San Isidro, fue asesinado en la calle Lewis Jones 140, mientras llegaba a su casa junto a su esposa Lorena Gabarrús. Ambos descendían de su automóvil y se disponían a ingresar a su domicilio.

Tres meses antes, Julio De Vido, el poderoso ministro de Planificación Federal, había mantenido una sugestiva reunión con Espinosa en la cual, según confesó su viuda a la Justicia, le habría anticipado a su marido que podrían atentar contra su vida, cosa que posteriormente sucedió.

Para entender la trama de la cual estamos hablando, hay que retroceder unos años en el tiempo e introducir a los actores de un culebrón que promete resucitar cierta preocupación al kirchnerismo . Tiene que ver con una empresa pesquera llamada Conarpesa, señalada por posibles vínculos con el narcotráfico y el lavado de dinero.

Pero no es eso lo que más ha preocupado al entonces oficialismo, sino el hecho de que se trata de una de las firmas que supo aportar millonarios fondos a las sucesivas campañas que Néstor Kirchner llevó adelante en Santa Cruz e incluso la que lo llevó a ocupar la primera magistratura el 25 de mayo de 2003; es decir, cuatro meses después de la sospechosa muerte de Espinosa.

No parece casual el dato de que este último viniera denunciando, justo antes de ser asesinado, los vínculos de Conarpesa con puntuales envíos de cocaína a Europa. ¿Cómo estaba tan seguro de que ello ocurría? Sencillamente porque fue vicepresidente de esa misma empresa sospechada.

Poco antes de morir, Espinosa reveló parte de esa trama a Elisa Carrió. Con esa información, la titular de Coalición Cívica confeccionó en 2003 un duro informe donde reveló los nexos entre diversas empresas pesqueras. Veamos:

“Conarpesa se funda a mediados de los 70. Según testigos de identidad reservada, los dueños eran los Álvarez que manejaban la parte comercial pero siempre estaba por detrás Pescafina S.A. En esa empresa comenzó a trabajar Raúl ‘Cacho’ Espinosa, llegando a ser Vicepresidente. Luego Espinosa se va de la empresa y funda Pesquera San Isidro S.A. manteniendo relaciones de rivalidad y competencia hasta su muerte. A su vez la primera esposa de Espinosa cedió los derechos que tenía en San Isidro S.A a Juan Álvarez, aunque ahora esa parte podría haber sido comprada por Héctor Antonio, quien además habría ofrecido comprarle su parte a Lorena Gabarrus, madre de los mellizos de Espinosa y testigo de su muerte.

Oportunamente, Capefa (Cámara Argentina de Pesqueras, empresas Fileteras y Afines) denunció la operatoria de Conarpesa para quedarse con pesqueras, al amparo de los gobiernos provinciales de turno. Entre otras cosas, Capefa pide que “se dejen sin efecto los permisos usufructuados por Conarpesa con prácticas ilegales coimeando, presionando o extorsionando, mediante testaferros y en triangulación con empresas o empresarios argentinos.

Relación entre Conarpesa y Pescafina argentina y española:

1) De las constancias del expediente criminal (fs. 265) surge que Juan Álvarez consultó a Ignacio Pesquera, gerente de Pescafina, para negociar con la ex esposa de Espinosa la sesión de sus derechos sobre Pesquera San Isidro. En el membrete de este faz figura Pescafina en un extremo y Conarpesa en el otro. En la página oficial de Conarpesa que figura en Internet el Sr. Héctor Antonio, hijo de Jorge Antonio e integrante de Pescafina a aparece como el contacto comercial de Conarpesa.

2) La relación entre Héctor Antonio y los hermanos Álvarez se remonta al origen mismo de Conarpesa y mantuvieron relaciones comerciales permanentes hasta el definitivo control a partir del año 2000. No sólo Pescafina intervino en el acuerdo de sesión de los derechos de Alicia Martínez, sino que el propio Héctor Antonio ofreció a la segunda mujer de Espinosa comprarle las acciones de San Isidro correspondientes a la parte de los mellizos hijos de Espinosa y Gabarrus.

3) Toda la documentación corrobora la tesis de que detrás de los Álvarez está Héctor Antonio. Héctor Antonio, hijo de Jorge Antonio es quien estuvo involucrado en la quiebra fraudulenta de diversas empresas pesqueras en la década del ochenta. Una de esas empresas, Estrella de Mar estuvo ligada a la investigación de la mayor operación de tráfico de cocaína, ya que la cocaína era acomodada en envases para transportar langostinos con el logotipo de Estrella de Mar. Por último, a través de la misma empresa Estrella de Mar se vinculó a los Antonio con el BCCI, según consta en el Informe de Lavado de Dinero.

4) Desde el año 2000, fecha aproximada desde cuando Pescafina controla totalmente a Conarpesa, ambas empresas tienen su sede en la misma dirección y en el mismo piso, a saber: Salguero 2731 7° piso.”

Como puede verse, las coincidencias son demasiadas y superan las meras sospechas.

Los sospechosos de siempre

Elisa Carrió viajó a Puerto Madryn a efectos de aportar al expediente judicial que investiga la muerte de Espinosa los nombres de sus ejecutores. Lo importante era mencionar el nombre de Ademar Araujo y José Domingo Segundo. El primero aparece comprometido por un documento que estaba dentro de una billetera y que cayó al suelo junto al propio Espinosa el día de su crimen; el segundo, fue reconocido por la viuda del asesinado y aparentemente era el dueño del referido monedero. Allí se encontraron elementos que permitieron detener posteriormente a José Remigio Guevara, custodio de Fernando Álvarez, el Presidente de Conarpesa.

Fernando Álvarez Castellano

Araujo habló por primera y única vez con el periodista Marcelo López Masia y allí reveló que había estado “presente en el momento en que los dueños de la pesquera Conarpesa, Juan Álvarez Cornejo y su hijo Fernando Álvarez Castellano, le pidieron a mi hermano Daniel que sacara del medio a ‘Cacho’ Espinosa”.

Según el entrevistado, fue su hermano Daniel el verdadero autor material del homicidio que conmocionó a Chubut el 30 de enero del 2003. Sin embargo, los investigadores siempre intuyeron que es él mismo quien se esconde tras el hecho.

“Mi hermano me contó que fueron a buscar a ‘Cacho’ Espinosa junto con José ‘El Bizco’ Segundo, un delincuente de poca monta de Puerto Madryn, ya que Espinosa conocía a Daniel y podía ponerse en guardia al verlo”, dijo Araujo a López Masia.

“A Segundo le dijeron que se trataba de una golpiza y que a cambio le iban a conseguir 500 pesos y un trabajo. A mi hermano, que sabía que era un asesinato, le ofrecieron 80.000 pesos, de los cuales le pagaron 20.000 por adelantado y el resto nunca llegó porque dijeron que el trabajo estuvo mal hecho”, agregó.

Ademar Araujo, José Domingo Segundo y José Remigio Guevara, los acusados por el asesinato del empresario

Araujo cree que hubo dos causas principales por las cuales se mandó a asesinar al dueño de la pesquera San Isidro. “Espinosa quería nacionalizar la pesca, promoviendo a empresas argentinas como la suya, para frenar la depredación de los españoles en nuestras costas. Además, quería terminar con el circuito del narcotráfico que se estaría dando en buques que lograban burlar todos los modernos escáners de los principales puertos europeos, ya que llevaban sus cargas de alimentos hacia poco conocidos puntos de España e Italia, en pretendidas misiones humanitarias que están exentas de esos controles“.

A pesar de los datos aportados por el propio Araujo y de los detalles brindados por la viuda Gabarrús, la Justicia ha hecho poco y nada para esclarecer el homicidio de Espinosa. Por caso, cuando se hizo el peritaje visual que permitiría probar la existencia de una reunión “organizativa” en la residencia de los titulares de Conarpesa, esta ya había sido demolida por sus dueños. Lo mismo ocurrió con otro sitio que sirvió para los encuentros entre los supuestos instigadores y los hermanos Araujo, el Hotel “La Posta”: también fue derribado.

Concluyendo

Investigadores foráneos sospechan que detrás del entramado de empresas pesqueras que operan en Puerto Madryn hay una sola cabeza, posiblemente controlada por el ya mencionado Héctor Antonio, hijo de Jorge ídem, involucrado en el mayor operativo de decomiso de drogas de los años 80, la Operación Langostino.

Para sumar sospechas, hay que recordar que la familia Antonio operaba en esos días con el Banco de Crédito y Comercio Internacional (BCCI), utilizado por traficantes de armas y drogas para mover dinero sin ser detectados. Esa entidad fue cerrada en todo el mundo a principios de los 90 luego de comprobarse que lavaba dinero de ilícitos varios.

¿Cómo explica el kirchnerismo que aceptó dinero proveniente de empresas sospechadas no solo de traficar drogas y blanquear dinero, sino de haber asesinado a quien intentó denunciar esos mismos hechos?


VITTORIO GOTTI

Vittorio Gotti empresario de la construcción santacruceño, muerto en un extraño accidente ocurrido en 2004. Su empresa competía con Austral Construcciones de Lázaro Baéz.

Todo empezó cuando Christian Sanz preguntó en la redacción de Tribuna de Periodistas por las muertes nunca resueltas durante el kirchnerismo. Tenía interés en hacer un artículo comparando los muertos del menemismo en los años 90 con los de 2003 a la fecha.

“Cacho Espinoza”, “Julio López”, “Juan Castro”. Cada uno fue aportando nombres al azar para el listado que quería armar Sanz. Hasta que a lo lejos se escuchó un tibio: “¡Gotti!”.

“¿Quién es Gotti?”, preguntó alguien, y la respuesta la dio el más anciano de la redacción, José María González: “Es un empresario K que murió en un accidente medio raro en 2004”, dijo.

Todos comenzaron a buscar en Google los detalles de ese hecho. “Se escribieron muchas crónicas sobre ello; va a ser sencillo encontrar algo”, insistió González.

Sin embargo, el rastreo no arrojó mayores resultados. Se buscó de diversas maneras a través de Google y jamás apareció nada de relevancia. ¿Qué habría pasado? ¿Por qué no aparecía nada en el buscador más importante del planeta?

“En 2004, cuando publicamos algo cortito sobre el tema nos llamaron preocupados de Casa de Gobierno, era un tema híper sensible para ellos”, se acordó Carlos Forte de pronto. Eso explicaba todo.

Hubo que apelar entonces al archivo de revista Noticias, adquirido en su momento para engrosar la hemeroteca de TDP. Allí, aparecía una nota reveladora publicada el 10 de abril de 2004 sobre la muerte de Gotti —ver imagen que ilustra la presente nota— con todos los condimentos para la sospecha:

Vittorio Gotti

 

Durante el primer fin de semana del mes todas fueron malas noticias para Néstor Kirchner. Tras el acto del 2 de abril en Tierra del Fuego, el Presidente decidió descansar en su provincia.

Confundido por la masiva manifestación frente al Congreso y la Casa Rosada para pedir por la seguridad, preocupado por el fin de la luna de miel con la sociedad y ansioso por encontrar respuestas a la crisis energética, el domingo 4 sumó una nueva desgracia. Su amigo Vittorio Gotti, dueño de Gotti Hermanos Construcciones, volcó de regreso de Punta Arenas, Chile, y salió despedido de su Jeep Cherokee, junto a su esposa y un acompañante cordobés. Los tres murieron.

Il Capo. Vittorio había nacido en Oltre il Colle, Bergamo, Italia, en 1932. Llegó en 1950 a la Argentina y veinte años después inauguraba su constructora en Río Gallegos. Pero fue con la llegada de Kirchner a la intendencia local en 1987, cuando el jefe del clan comenzó a ganar licitaciones con los ojos cerrados.

El periodista santacruceño Daniel Gatti asegura que más del setenta por ciento de la obra pública realizada por Kirchner durante su gestión —primero como intendente, luego como gobernador— fue realizada por Gotti.

Pese a ello, a fines del 2003, la empresa tenía siete pedidos de quiebra por parte de proveedores enfurecidos. ¿Por qué no cobraban esos acreedores si Gotti trabajaba tan bien con el gobierno de Néstor Kirchner? Es que los certificados de obra estaban cedidos a Invernes S.A., una empresa uruguaya que cobra antes que nadie. La malicia popular bromea con que Invernes es la sigla de “Inversiones Néstor”. Un mal chiste, claro.

La relación de los Gotti con la pareja presidencial no se agota allí. La casa que los Kirchner compraron a poco de asumir la presidencia —un chalet de tres plantas en Río Gallegos—, era de uno los hermanos del fallecido Vittorio.

Según dicen, los adquirentes pagaron 130.000 dólares por la casona de 25 de Mayo y Maipú. Las aspiraciones de Gotti con Kirchner presidente ya se estaban cumpliendo.

Seguía ganando obra pública y estaba tranquilo. Julio De Vido, el superministro de Planificación, es el mismo que hablaba con él cuando cumplía funciones similares en Santa Cruz.

¿Don Vittorio aportó dinero para la campaña de Kirchner presidente? Eso no figura en la declaración jurada del Frente para la Victoria, como tampoco figuran los sesenta mil pesos que habría aportado —según dice su viuda— el empresario pesquero Raúl Espinosa, asesinado en plena campaña electoral en el 2003.

Negocios

Una Ley Provincial aprobada por la Legislatura en Santa Cruz  desafectó 2500 hectáreas ,de un total de 16500, previstas para un Parque Provincial en junio de 2004.

El propietario de esas hectáreas era Vittorio Gotti.

(Extractado del Diario de Sesiones HCD Santa Cruz 10a. reunión, 24 de junio de 2004, tomado del sitio oficial de la Provincia de Santa Cruz)

Diputado Freile (UCR) (dirigiéndose al Presidente de la Cámara)

“…… Señor presidente: por estos argumentos que estamos enunciando, por la ligereza del plano que se acompaña al proyecto, por las argumentaciones del mismísimo señor gobernador (Sergio Acevedo), que estoy convencido que cree que lo que se va a hacer es ampliar el área de la reserva pero en ningún momento se dice que se va a achicar el parque provincial en la zona más linda, la que tiene el paisaje más agradable y además en una extensión considerable……

……Estamos de acuerdo con el parque provincial pero no con esta ley que se va a votar que achica las dimensiones del parque y tengo, a partir de allí, el derecho a sospechar que es para favorecer a alguien en particular hoy y mañana seguramente a muchos otros que puedan comprar lo que sometida la ampliación de la nueva zona de reserva, permita vender y crear nuevos emprendimientos. “

En El Calafate, una Hectárea de tierra apta para construir vale alrededor de u$s 1.000.000 dentro del casco urbano. Fuera de él, pero cercana, vale alrededor de u$s 35.000. Desde El Calafate al Glaciar hay cerca de 100 Km. Y desde las tierras que se liberan al Glaciar hay no más de 15 o 20 Km. Las tierras cercanas al Glaciar y con vista al mismo no tienen precio. Las que están en las inmediaciones, pueden valer lo mismo que las cercanas a El Calafate. Estamos, entonces, hablando de que esta liberación significa una revalorización de esas tierras de alrededor de u$s 100.000.000″.

En Santa Cruz se rumorea que esas 2.500 Has. desafectadas por la Cámara de Diputados en su sesión ordinaria del 24 de junio de 2004, fueron compradas por allegados al ex presidente Kirchner. Es sólo un rumor, y seguramente malintencionado.

Hay que tener en cuenta además que las empresas del grupo Gotti atravesaban serias dificultades financieras, situación ampliamente conocida en Santa Cruz, e incluso, visitando el portal del Banco Central de la República Argentina, se puede comprobar dicha aseveración, pero esta circunstancia de manera alguna las inhabilitaba para sobresalir en las adjudicaciones de obras públicas mediante licitaciones absolutamente limpias y cristalinas. 

Entre el 7 de abril de 2001 y el 8 de enero de 2003, la empresa Gotti S.A. registra un total de 372 cheques devueltos, en seis bancos, por un total de $3.068.896.-, en montos que oscilan entre los $17,49 del cheque nro.11693353 devuelto el 12 de abril de 2002, hasta los $102.348,57 del cheque nro. 919917743 del 2 de mayo de 2002, ambos impagos. Llamativamente, en noviembre de 2005, el Banco de Santa Cruz S.A. lo pondera con un crédito de $169.500 con calificación 1, que indica situación regular.  

Se habían pagado íntegramente obras que nunca se realizaron, como el gimnasio de Río Turbio, y se construyeron obras que hoy resultan inhabitables.

En una reunión entre el Ministro De Vido y el empresario Vittorio Gotti, ocurrida el jueves 1º de abril de 2004, el primero le notifica al titular de la firma Gotti Hnos. S.A., que no podrán hacer más contratos con dicha firma, ya que han asumido el compromiso con empresas del grupo Techint . Esto enfurece al Señor Gotti, quién amenaza a De Vido con hacer anuncios públicos sobre maniobras ilícitas cometidas por Kirchner en Santa Cruz.

El domingo 4 de abril, aproximadamente a las 18:00, horas, (horario chileno), Vittorio Gotti transitaba por la ruta CH 255, a la altura del kilómetro 7,500, a 57 kilómetros de Punta Arenas conduciendo su vehículo Jeep Cherokee, dominio CSF-762, acompañado de su esposa Angela Mira y del italiano Libero Zenafasse, fué cerrado por una camioneta Toyota color blanco, lo que determinó que se produjera un espectacular vuelco, falleciendo como consecuencias del mismo el Señor Gotti y su amigo Zenafasse y heridas graves la señora Angela Mira, quién fallece al ser trasladada al Hospital local. Aún cuando las causas de este trágico hecho no están determinadas, carabineros de la Subcomisaría Investigadora de Accidentes de Tránsito, SIAT estiman que la alta velocidad, una curva cerrada y el roce con otro vehículo (10), fue la razón por la cual el jeep Cherokee de patente argentina que ocupaban, volcó a un costado de la ruta, hechos avalados por las pericias efectuadas y el testimonio de Oscar Raddatz, testigo del suceso, quién en el momento de los hechos, circulaba por el lugar en su automóvil Ford Fiesta, dominio DAU-232. Intervino el fiscal de turno Dr. Eugenio Campos”.

También estamos ante una casualidad: el hecho de que nunca se identificó al conductor de la camioneta que le cerró el paso al auto conducido por Gotti.

Don Vittorio, el amigo de Kirchner, fue un hombre polémico. Por las dudas, el fiscal chileno ordenó que se hicieran las autopsias a los tres cadáveres. No vaya a ser cosa que “parezca un accidente”.

Luego de la muerte de Gotti, dos cuestiones han movido a la sospecha: primero, el hecho de que el empresario hubiera amenazado justo antes de morir con que revelaría detalles de corrupción en la obra pública de Santa Cruz; segundo, la insistencia de Lázaro Báez —otro “socio” de los Kirchner— por quedarse con su empresa familiar.

Testimonios

“Te digo una sola frase. Averigua cómo se compró Gotti. Averigua qué le pasó al viejo Gotti y decime si no son capaces de limpiar”, disparó en 2013 Leonardo Fariña poniendo bajo sospecha la muerte de un empresario vinculado a Lázaro Báez, quien lo desmintió inmediatamente, refiriéndose a Vittorio Gotti como una persona “cara a mis afectos”. No fue cualquier persona y la relación fue clave para que Austral Construcciones se convirtiera en el millonario emporio que fue durante doce años.

Vittorio de nacionalidad italiana y de trayectoria en el suelo santacruceño, junto a sus hermanos Fausto, Sergio y Carlota Gotti, constituyeron la empresa “Gotti Hermanos S.A”. Desde sus comienzos hasta su plena consolidación fue “la primera Austral” de Santa Cruz: favorita en la obra pública y con una gran logística para llevar adelante cada contrato.

Pero la época de oro tuvo su punto de inflexión. Con las deudas en aumento y su principal cuenta en el Banco Santa Cruz, donde trabajaba Lázaro Báez, el escenario comenzó a complicarse. El empresario K se encargaba de pasarle esta información confidencial a Néstor Kirchner. Cuando el Entidad financiera se privatizó, la deuda de Gotti pasó al Banco Residual que dirigió Báez. La suma ascendía a ocho millones de dólares y solo acumuló pedidos de quiebra.

Con una situación deficitaria, su destino fue diferente al del resto de las empresas (que se declararon en quiebra). Pero para subsistir Vittorio accedió a ampliar el paquete accionario y allí ingresó Báez. Esto dividió a los hermanos que quedaron por debajo de Lázaro en la empresa que fue ícono de la obra pública en el Sur. Pero a Sergio Gotti, después convertido en empleado de Austral, fue al que menos le disgustó la presencia del nuevo socio.

Tiempo después, Gotti SA no logró imponerse ante la “niña mimada” de Néstor Kirchner, que comenzó a quedarse como única opción en las licitaciones. Austral Construcciones terminó absorbiendo a la constructora que había fundado Vittorio. En la actualidad comparten el mismo predio sobre la Ruta 3 en la entrada de Río Gallegos. Incluso Gotti terminó vinculada a Invernés, financiera de Ernesto Clarens a quien le dieron el gerenciamiento de la firma. En esta maniobra participó el escribano Leandro Albornoz, allanado en abril de 2016 y el contador César Andrés, mano derecha de Lázaro Báez.

Ya lo dijo Carlos Menem alguna vez: “Son solo casualidades permanentes”.

EL TRIPLE CRIMEN DE GENERAL RODRÍGUEZ

El caso por el triple crimen de General Rodríguez, que comenzó hace casi ocho años, desató la polémica sobre la mafia de los medicamentos y los aportes a la campaña presidencial de 2007 de Cristina Fernández de Kirchner y se reactivó en el último año con las acusaciones que hicieron sobre el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y con la fuga y posterior captura de los prófugos Lanatta y Schillaci.

La historia de los esos asesinatos arrancó el 13 de agosto de 2008, cuando los cadáveres de tres jóvenes aparecieron baleados y tirados en un zanjón de la localidad de General Rodríguez, en el oeste de Conurbano.

Se trataba del empresario farmacéutico Sebastián Forza (34), su socio Damián Ferrón (37) y del físico-culturista Leopoldo Bina (35), quienes habían desaparecido el 7 de agosto de ese mismo año cuando se dirigían a una reunión en el hipermercado Wal-Mart, de Avellaneda, para hacer negocios de mucho dinero, probablemente con la venta de efedrina.

Según la investigación, tras la reunión a la que habían asistido, Forza, Ferrón y Bina fueron llevados hasta una casa de “la calle Nicolás Videla 631 de la ciudad de Quilmes”, propiedad de uno de los imputados.

Allí, las víctimas fueron torturadas y ejecutadas “cruelmente” y se cree que sus cuerpos fueron congelados hasta que se resolvió abandonar los cadáveres tirándolos en un zanjón del partido de General Rodríguez.

A fines de 2012, el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de Mercedes condenó a prisión perpetua a los hermanos Cristian y Martín Lanatta, como autores materiales y a los hermanos Víctor y Marcelo Schillaci como partícipes necesarios. Las miradas apuntaban a Martín Lanatta, quien admitió ante la Justicia ser amigo de Alejandro Giancristóforo, supuesta ex mano derecha de Andrés Meiszner, responsable del Registro Nacional de Armas (RENAR) y militante en Quilmes de la agrupación política del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.

Detuvieron a Ibar Pérez Corradi acusado por el Triple Crimen y lo trasladan a Asunción
Justamente, Lanatta fue uno de quienes vinculó por televisión a Fernández con la situación que llevó a esas muertes, mientras que el ex policía y farmacéutico, José Luis Salerno, ex socio de Ferrón, apuntó a la autoría “intelectual” del jefe de Gabinete.

En realidad, en la Justicia está acusado como responsable intelectual del crimen Pérez Corradi, quien hasta este domingo se hallaba prófugo con pedido de extradición en los Estados Unidos y por el que la provincia de Buenos Aires había ofrecido una millonaria recompensa.

La justicia de Estados Unidos lo buscaba acusado de haber introducido en ese país unas 80 pastillas de oxicodona, un analgésico derivado del opio, mediante el envío de una encomienda por correo privado.

De acuerdo a la hipótesis judicial, Pérez Corradi se “vengó” de los tres jóvenes porque querían “puentearlo” en un negocio de efedrina con narcotraficantes mexicanos. Este caso destapó una serie de especulaciones, ya que Forza había sido uno de los aportantes a la campaña presidencial de Cristina Fernández y que -según dejó ver el juez Norberto Oyarbide en una de sus resoluciones- de estar vivo hoy sería uno de los procesados en la causa de la “mafia de los medicamentos”.

víctimas implicados triple crimen General Rodríguez efedrina
Víctimas implicados triple crimen General Rodríguez efedrina.
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implicados triple crimen General Rodríguez efedrina
Implicados triple crimen General Rodríguez efedrina.
implicados triple crimen General Rodríguez efedrina
Implicados triple crimen General Rodríguez efedrina.
 (Infografía Diario La Nación)

 

Las víctimas

Sebastián Forza, 34 años. Junto con su esposa, Solange Bellone, era dueño de la droguería Sanfor Salud.

Damián Ferrón, 37 años. Trabajaba como empleado en la farmacia del empresario José Luis Salerno.

Leopoldo Bina, 35 años. Trabajaba en una publicación portuaria y aduanera, propiedad de su padre.

Los hechos

7 de agosto de 2008

11:00. Forza y Bina se juntaron en el bar Lisandro, de Liniers, para un desayuno tardío. Luego se encontraron con Ferrón.

14:00. Se reúnen con al menos tres personas en el Walmart de Avellaneda.

14:20. Luego de la reunión, aparentemente bajo engaño, son llevados a Quilmes.

13 de agosto de 2008

Pasadas las 16, un vecino encuentra los cadáveres de los tres empresarios en un descampado cerca de la ruta 6 en General Rodríguez.

La investigación
Los cuerpos. Los cuerpos estaban acriblillados de 16 balazos en un zanjón. Estaban boca abajo y tenían los pies y manos atados con precintos plásticos.

Autopista del Oeste. Según la investigación, hubo llamadas de los celulares de las víctimas “plantadas” por los asesinos, para que se activaran en el recorrido por la Autopista del Oeste y sacar a Quilmes del foco de investigación.

Videla 631, Quilmes. La casa pertenece a Cristian Lanatta. Se sospecha que éste podría haber sido el lugar donde retuvieron y asesinaron a los tres empresarios. Se cree que sus cuerpos fueron congelados hasta tirarlos en un descampado.

Los implicados en la causa
Víctor Schillaci. Detenido. Condenado como partícipe necesario del crimen.

Marcelo Schillaci. Detenido. Condenado como partícipe necesario del crimen.

Christian Lanatta. Detenido. Condenado como autor material del crimen.

Esteban Pérez Corradi. Prófugo. Descripto como uno de los mayores proveedores de efedrina a los carteles mexicanos.

José Luis Salerno. En libertad. Ex socio de Ferrón. Estuvo detenido. Según él, le vendía efedrina a Corradi.

Martín Lanatta. Detenido. Condenado como autor material del crimen.

La vinculación con Aníbal Fernández. En el programa Periodismo para todos, Salerno y Martín Lanatta acusan al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, de ser el “autor intelectual” del triple crimen.

Los hermanos Martín y Cristian Lanatta y los hermanos Víctor y Marcelo Schillaci están condenados a prisión perpetua por los crímenes, en 2008, de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, tres jóvenes empresarios dedicados al negocio de los remedios. Las víctimas fueron halladas en un descampado de General Rodríguez, en el oeste del Gran Buenos Aires. Por el caso, que destapó la llamada “mafia de los medicamentos”, fue capturado  el presunto autor intelectual Ibar Esteban Pérez Corradi, tras estar prófugo 49 meses.

Ibar Esteban Pérez Corradi

Los hermanos Lanatta y Schillaci protagonizaron una triple fuga cuyos detalles pueden encontrarse en la web.

IVÁN HEYN

La sorpresiva y trágica muerte del subsecretario de Comercio Exterior,  Iván Heyn-miembro de La Cámpora-, causó estupor en el ambiente político. Su juventud, el futuro promisorio que todos esperaban para su carrera y su carisma, entre otros factores, alimentan el dolor de sus cercanos y también de quienes apenas lo conocieron.

Pero el fallecimiento de este joven funcionario también dejó algunos interrogantes, frente a la poca -y por momentos contradictoria- información que iba llegando de Montevideo, Uruguay. ¿Qué fue realmente lo que sucedió?

Desde que se conoció la noticia, comenzó a hablarse de un suicidio por “ahorcamiento”, pero recién en las últimas horas los investigadores descartaron un posible ataque al realizar la autopsia y descartar todo tipo de “signos de violencia”. Y aunque las chances sean ínfimas, el juez Homero Da Costa, que interviene en la causa, todavía no descarta una “muerte por accidente”.

Algunas de las dudas giran en torno al hallazgo del cuerpo de Heyn. Lo primeras versiones indicaban que el cuerpo de Heyn había sido encontrado colgado con un cinturón en el placard de su habitación. Pero más tarde se afirmó que, en realidad, estaba en piso cerca del placard, con el cinturón en el cuello. Todavía los investigadores no han explicado por qué si fue un suicidio por ahorcamiento su cadaver se encontró en el suelo. Y todavía no se entiende como es que un “ahorcamiento” con un cinturón pudo haber sido “por accidente”.

Otro dato que generó muchas preguntas está relacionada con la altura del ropero. Es que una empleada del hotel dijo que la habitación está equipada con un placard “bajo”. Y Heyn era un hombre robusto: medía más de 1,80 y pesaba más de 90 kilos. ¿Cómo pudo colgarse de un lugar que tenía menos altura que él?

“Ayer a la tarde pasadas las 15 hs., un chico que trabaja para el Radisson Hotel se disponía a ingresar a la habitación para reponer lo que faltaba del frigobar, cuando se dio cuenta que no podía abrir la puerta; hizo fuerza y pudo entrever que había algo detrás, que le pareció un cuerpo. Llamó inmediatamente al jefe de la seguridad del hotel y entre los dos empujaron la puerta y estaba el cuerpo caído de Iván Heyn”, fue el relato que hizo el jefe de prensa y vocero de la policía de Uruguay, el comisario inspector José Luis Rondán Godoy.

Lo que sí se sabe es que Heyn estaba leyendo páginas de economía en su notebook, que ya está en manos de la Justicia. Quienes lo frecuentan, aseguraron en medio del dolor que el ahora flamante subsecretario estaba abrumado por la carga de trabajo, y que no estaba del todo conforme con el nuevo cargo en el Gobierno.

JUAN CASTRO

El Sábado 6 de marzo de 2004 fallecía en extrañas circunstancias el periodista Juan Castro. Tenía 33 años y un futuro realmente promisorio: no sólo mostraba enorme éxito en la televisión, sino que sus proyectos a futuro eran reales diamantes en bruto. Horas antes había tenido una reunión laboral en la productora PyP Endemol, donde él se desempeñaba como gerente artístico.

Juan Castro

Desde el momento en que cayó al vacío -el martes 2 de marzo anterior- hasta el día de hoy, se especula con diversas teorías acerca del por qué de la muerte del joven periodista. Algunos hablan de suicidio, otros hablan de asesinato y otros llegan al extremo de la conspiración.
Respecto a esto último, días después de la muerte de Castro comenzó a circular un insólito correo electrónico que aseguraba que todo se había tratado de un asesinato. En sus partes destacadas, el mail aseguraba que:

“Juan Castro estaba haciendo la producción para ‘Kaos en la Ciudad’ y estuvo haciendo gestiones en forma personal para tener como invitada a Cristina Fernández de Kirchner. Castro estuvo el último día de su vida en Presidencia de la Nación y en el Senado para lograr la presencia de la ‘Primera Ciudadana’. Cuando llegó a la secretaría privada, el periodista fue interrogado por dos personas sobre la producción que pensaba hacer sobre Cristina Fernández de Kirchner. Con su habitual desenfado, Castro contestó que pensaba resaltar la sensualidad de la senadora y que pensaba hacerle preguntas picantes sobre sexo.

Las dos personas que recibieron a Juan Castro le reprocharon severamente al periodista sobre la tónica de su producción (…) lo que se transformó en una áspera discusión que terminó cuando Juan Castro les espetó que circulaba la versión de que existen fotos ‘comprometedoras’ de la senadora y que seguramente en el mismo Senado las iba a conseguir. La ‘Primera Ciudadana’ es informada del incidente y tiene un ataque de histeria. Se comunica con la Casa de Gobierno y hace tres llamados más.

Pocos minutos después ingresaron al loft de Juan Castro tres agentes de la Secretaría de Inteligencia que irrumpieron en forma agresiva preguntando por las fotos de Cristina Fernández de Kirchner. Los agentes de Inteligencia comienzan a revolver el loft y comienzan a sacar documentación lo que enloquece al periodista y empieza a forcejear con los incursores. Entonces Juan Castro recibe un golpe con un objeto contundente en la cabeza y es tomado por dos de los agentes de inteligencia que lo arrojan de cabeza por el balcón”.

Se puede escribir muchísimo sobre Castro y sus andanzas. Muchas figuras muy conocidas como Ricky Martin o Miguel Ángel Toma se habrían vinculado con él. Pero lamentablemente Juan Castro encuentra la muerte haciendo una producción para su esperada rentreé en “Kaos en la Ciudad” para la productora Endemol.

El ataque a Juan Castro es un nuevo ataque a la prensa y puede ser interpretada como la concreción de las amenazas vertidas hacia la periodista Silvina Walger y el ex-agente de Inteligencia Guillermo Cherasnhy. Y esto es ocultado por una tremenda operación de prensa para tapar la verdad.

Desde ya les anticipo que no fue un suicidio, es un intento de asesinato. Este gobierno ya tiene antecedentes de crímenes por encargo y como ejemplo se puede dar el asesinato del empresario pesquero Raúl “Cacho” Espinosa.(Christian Sanz)

Los hechos ocurrieron así:

a) Juan Castro estaba haciendo la producción para “Kaos en la Ciudad” y estuvo haciendo gestiones en forma personal para tener como invitada a Cristina Fernández de Kirchner. Castro estuvo el último día de su vida en Presidencia de la Nación y en el Senado para lograr la presencia de la “Primera Ciudadana”.

b) Cuando llegó a la secretaría privada de la “Primera Ciudadana” el periodista fue interrogado por dos personas sobre la producción que pensaba hacer sobre Cristina Fernández de Kirchner. Con su habitual desenfado Castro contestó que pensaba resaltar la sensualidad de la senadora y que pensaba hacerle preguntas picantes sobre sexo.

c) Las dos personas que recibieron a Juan Castro le reprocharon severamente al periodista sobre la tónica de su producción e inmediatamente hicieron una reflexión despectiva sobre su homosexualidad lo que se transformó en una áspera discusión que terminó cuando Juan Castro les espetó que circulaba la versión de que existen fotos “comprometedoras” de la Senadora y que seguramente a en el mismo Senado las iba a conseguir. La “Primera Ciudadana” es informada del incidente y tiene un ataque de histeria. Se comunica con la Casa de Gobierno y hace tres llamados más.(2)

d) Pocas horas después Juan Castro estaba en su domicilio. En su loft recibió dos llamados, el primero del Presidente Néstor Kirchner que lo llamó con “ánimo conciliador” sabiendo de su visita al despacho de la “Primera Ciudadana” y el segundo llamado fue realizado por el diputado nacional Miguel Bonasso.

Miguel Bonasso

e) Miguel Bonasso le reprochó en forma violenta su “intento de extorsión” hacia la “Primera Ciudadana” y amenazó con hacerlo echar de Endemol y de Canal 13. Juan Castro le respondió en forma burlona si era el “cuida presidencial” y le dijo (probablemente para irritar a Bonasso) que tenía las fotos de la “Primera Ciudadana” con Alasino, refiriéndose a las fotos de la “Primera Ciudadana” que fueron sacadas por la Secretaría de Inteligencia cuando tuvo una breve aventura amorosa con el senador Augusto “Choclito” Alasino. Esas fotos están en poder del ex-Senador Luis Barrionuevo. Hay un informe de SEPRIN sobre este tema que hace referencia a como Kirchner retrocedió en el proceso judicial al amenazar éste “ Esto va a salir hasta en el Paturuzú”.

Cristina y Alasino

f) Pocos minutos después ingresaron al loft de Juan Castro tres agentes de la Secretaría de Inteligencia que irrumpieron en forma agresiva preguntando por las fotos de Cristina Fernández de Kirchner. Uno de los incursores era uno de los interlocutores que tuvo Castro en la Secretaría Privada de la “Primera Ciudadana”.

g) Los agentes de inteligencia comienzan a revolver el loft y comienzan a sacar documentación lo que enloquece al periodista y empieza a forcejear con los incursores. Entonces Juan Castro recibe un golpe con un objeto contundente en la cabeza y es tomado por dos de los agentes de inteligencia que lo arrojan de cabeza por el balcón.

h) Otro equipo de la Secretaría de Inteligencia entra pocos minutos después para revolver el departamento y preparar la escena. Se adoctrina a “vecinos” para que hagan de “testigos mediáticos” para que desfilen por los medios de comunicación y planten la teoría de un “descontrol” por abuso de drogas.

i) Dos agentes de la Secretaría de Inteligencia aparecen con un móvil de América 2 y comienza la operación de encubrimiento desde el programa de Mauro Viale conciente o con información falsa acercada por la SI. y con posterioridad aparece la “vecina” reclutada por la Secretaría de Inteligencia como “testigo”. Esa “testigo” desfiló en forma preferencial por todos los medios audiovisuales capitalinos y se hizo presente en los estudios de América 2.

j) Por lo menos seis agentes de la Secretaría de Inteligencia se hacen presente en el Hospital Fernández y se comienza a hacer el “manejo de prensa” del “accidente” de Juan Castro. Un médico de la Secretaría de Inteligencia estuvo presente con un equipo Nextel en la sala de operaciones. Otros agentes hacían de “movileros” o de “técnicos” para “supervisar” las emisiones.

Castro cayó al vacío sin siquiera atinar a colocar sus manos para resguardarse de la caída, un reflejo inevitable de cualquier ser humano. “Lo más probable es que Juan Castro haya caído inconsciente desde el balcón de su casa. Si me preguntás a mí, yo te diría que alguien lo tiró adrede, no es usual que alguien se arroje de semejante manera”, confió un médico del referido hospital.

Este testimonio coincide con los dichos de los vecinos del periodista, quienes aseguran haber escuchado gritos y rotura de objetos en el departamento de Castro, minutos antes de que este cayera al vacío.

Se sabe hoy en día que Castro era adicto a la cocaína desde al menos los 23 años de edad y que en sus últimos meses de vida consumía grandes cantidades de ese alcaloide. Esto sumado a una aparente sobreexigencia laboral por parte de Endemol, serían factores desencadenantes de la muerte de Castro para su familia. “Creemos que no es apropiado que una persona que necesita estar internada, según la opinión de los médicos, le programaran varios viajes laborales al exterior”, opinó oportunamente el abogado Jacoby, quien investiga si Endemol presionaba a Castro laboralmente.

 

Drogas en el Congreso

Pocos días despues de morir Juan Castro, fue detenido un vendedor de drogas llamado Juan Alberto Pérez, llamado ” el cartero del Congreso”, en las inmediaciones del Congreso Nacional, quien desde hacía 30 años trabajaba en el sector de expedición del palacio legislativo.

Las escuchas telefónicas efectuadas por la policía antes de detener a Pérez demuestran que Castro era su asiduo comprador de cocaína, junto a importantes personajes de la farándula vernácula. Desde la productora Pol-Ka, perteneciente a Adrián Suar, se hicieron infinidad de llamados y también son varias las comunicaciones que se hicieron desde el teatro San Martín. Pero lo más llamativo es la considerable cantidad de llamados desde Endemol, la productora para la que trabajaba Castro. Eso provocó la inevitable curiosidad de la fiscal Estela Andrades de Segura, quien pocos días después de la muerte del conductor, allanó el lugar en busca de pistas que echaran luz a la investigación.

“Si yo te dijera quiénes compraban droga a Juan Pérez, te caerías de espalda. Famosos conductores de TV y productores están en esa lista. No te olvides que Pérez vendía cocaína casi sin ‘cortes’ ni rebajes”, dijo a este periodista una de las personas encargadas de la investigación policial.

“Muchas veces se ha visto a la Renault Scenic en la que Pérez usaba indistintamente las chapas 562 y 568 del Senado en las cercanías de las productoras Pol-ka, Ideas del Sur, Cuatro Cabezas y Endemol”, dijo el mismo informante.

El equipo del jefe de Operaciones Federales de la Policía Federal, comisario Jorge Raglewski, estuvo detrás de las pesquisas sobre este personaje. Desde hace meses su gente venía controlando los movimientos en la Cámara alta, el recorrido de su vehículo, las entradas y salidas de una de sus propiedades ubicadas en la calle Maza, los llamados a su teléfono celular y lo que definen como su modus operandi: “El empleado se desempeñaba como un dealer –explicó la fuente policial consultada–, sus clientes lo llamaban al celular y sólo le hacían dos preguntas”. La primera pregunta era ¿dónde estaba? y la segunda, normalmente, si podían pasar.

Por el seguimiento de las comunicaciones, los investigadores lograron una filmación que se transformó en el medio de prueba para ordenar el allanamiento. Las imágenes dan cuenta de una operación de compra y venta entre el cartero y un empleado de una productora de televisión de primerísimo nivel el jueves pasado. La operación se hizo en el auto del cartero, debajo de las oficinas que dependen del Congreso. La policía los detuvo in fraganti cuando la operación de venta se terminó. En el procedimiento se secuestró medio kilo de cocaína, dinero en efectivo y el celular del cartero.

El día que fue detenido por una brigada de Drogas Peligrosas de la Federal, Juan Pérez tenía 12 “bochas” con quince gramos de cocaína y estaba “por venderle una cantidad no precisada del polvo mágico a Diego Martín Garbini, un empleado de la productora Pol-Ka, miembro del equipo de preproducción de la telenovela de ‘Padre Coraje’, que emite Canal 13”, aseguró oportunamente revista Noticias.

Lo que creen los investigadores es que Garbini fue a comprar droga con dinero que se habría juntado en una “vaquita” hecha entre compañeros de trabajo y de la cual no estaría exento uno de los directivos más importantes de Pol-Ka, actualmente con un alto cargo en Canal 13.

“Hubo llamados de gente importante que pidió que no trascendiera el nombre de Garbini y que no se supiera donde trabajaba. Querían ver la forma de evitar el escándalo. Pero resulta que Garbini no había estacionado mal su auto, sino que estaba comprando la mejor cocaína que se puede conseguir en Buenos Aires. Y fue a comprar mucha droga, imposible que fuera sólo para él”, aseguró un comisario encargado de la investigación referida.

Luego de esos llamados, extrañamente, Garbini fue dejado en libertad.

La delgada línea blanca

Los clientes de Juan Pérez tenían un importante factor en común: todos eran de muy buena posición económica, aunque algunos de ellos eran revendedores. A todos, sin distinción, les vendía no menos de quince gramos por transacción, cuyo costo ascendía a más de $200.

“Coya, estoy acá”, era la frase que escuchaba Pérez desde su celular para bajar desde su despacho, en el tercer piso del edificio de la ex Caja de Ahorro, donde funcionan algunas dependencias anexas del Senado.

Padre de dos hijos, con esposa y amante incluida, Juan Pérez tenía una enorme casa en Sarandí -provincia de Buenos Aires- y un departamento en Monserrat que su sueldo de $1000 mensuales jamás pudo justificar.

Sus compañeros dicen que es un “buen tipo” Juan Pérez. De correcta presencia, trayectoria intachable y muy buena relación con varios legisladores con los que tenía trato diario, ya que solía llevarles correspondencia de todo tipo dada la naturaleza de su función.

Según contó oportunamente revista Noticias, la causa judicial comenzó con la investigación del tráfico de drogas “desde Jujuy hacia la ciudad de Buenos Aires. Enseguida apareció el nombre de Pérez y su insólito lugar de trabajo: el Senado. Por un lado, se busca determinar hasta dónde llegaba el grado de confianza que demostraba el supuesto dealer con algunos policías del Congreso. ‘Era notorio cuenta un ex compañero de trabajo- ver cómo entraba y salía de acá saludando a los guardias y sin el menor control. Jamás pasaba por el arco de control metálico, por ejemplo’. La Policía busca a sus posibles cómplices: productores, proveedores y ‘mulas’ (los encargados de trasladarla).

También se quiere saber si las llamadas detectadas de senadores y políticos a Pérez están relacionadas estrictamente con sus funciones de empleado o con la compra de droga.

Al empleado del Congreso lo venían filmando desde hacía por lo menos seis meses. (…) Juan Pérez, además, tenía una hermana en Jujuy, que sería empleada del Concejo Deliberante en la ciudad capital. Varias veces habían estado a un paso de detenerlo, pero resolvieron esperar para conocer más sobre sus contactos y su sorprendente cuadro de relaciones. ‘En los últimos meses, hizo varios viajes a la provincia. De allá traía la cocaína y utilizando patentes blancas del Poder Legislativo, en este caso la número 568 del Congreso de la Nación, burlaba cualquier control’, explica otro de los hombres que lo persiguió a sol y a sombra en cada viaje al norte argentino. En efecto, a Juan Pérez, parece, los clientes no le daban respiro. La demanda a su alrededor parecía desesperada y frenética. Eso se desprende luego de escuchar algunos de los tres mil llamados telefónicos que rastrearon los agentes de Drogas Peligrosas de la Federal a lo largo de los últimos seis meses, y que hacen a esta historia mucho más densa de lo que parece”.

Concluyendo

El marco en el cual murió Juan Castro esconde una trama de drogas y poder que aún no ha llegado a su punto álgido. El narcotraficante detenido Juan “Coya” Pérez trabajaba en la sección “expedición” del Senado de la Nación, donde casualmente fue de visita Juan Castro horas antes de su muerte.

Hay muchas casualidades y todas deben investigarse. Una de las fuentes entrevistadas para este artículo aseguró que Pérez fue uno de los secuaces de Ramón Hernández durante la década menemista y que “trabajó” como puntero de Guillermo Cóppola en la venta de narcóticos.

Por eso y mucho más, los contactos del “Coya” deben ser oportunamente investigados, así como sus posibles protectores.

Más allá de que Juan Castro haya muerto accidentalmente -lo cual es poco creíble- o haya sido asesinado, hay una trama que aún no ha sido develada y que, de no resolverse, puede provocar otras muertes similares a la del joven periodista. No olvidemos que los personajes mediáticos de hoy son cada vez más permeables a la droga. Y el contexto en el que se mueven es siempre el mismo.

El mismo en el que, no casualmente, murió Juan Castro.

CANDELA SOL RODRÍGUEZ
Candela Sol Rodríguez

Carola Labrador, su madre era “puntera” kirchnerista y dealer de drogas en San Martín.

Quizás nunca sepamos por qué, entre todas las chicas que a diario desaparecen de sus casas, ella fue la que generó semejante campaña de búsqueda. Durante nueve días las redes se inundaron con su foto, los medios se dedicaron a reclamar su aparición a cada rato y hasta se hizo un evento de 48 horas del que participaron figuras como Adrián Suar Facundo Arana, Guillermo Francella, Martín Palermo, Ricardo Darín y Juan Campanella para ayudar a encontrarla. “A vos te hablo hija. Yo sé que me estás mirando. Te puse crédito en tu Nextel para que puedas llamarme”, desgarraba a todos Carola, su mamá, mirando a las cámaras de tevé.

Pero nada alcanzó: Candela Sol Rodríguez apareció hecha cadáver.

Su crimen está impune y, aunque el juicio oral por el caso empezará en apenas 9 días, esa situación no cambiará. La verdad detrás de su muerte -internas entre narcotraficantes, venganzas entre policías corruptos y encubrimiento oficial al más alto nivel- no saldrá a la luz en el debate.

Quizás nunca sepamos por qué la mataron.

La última vez que vieron a Candela estaba yendo a una reunión de boy scouts cerca de su casa, en Villa Tesei, Hurlingham. Tenía 11 años, el orgullo de ser abanderada y unos ojos morenos llenos de picardía. Le gustaban Los Wachiturros y El Polaco, aunque también sabía de esos dramas de adultos a los que otros chicos quizás no llegan nunca: su papá estaba preso desde hacía meses en una causa por “piratería del asfalto” y apenas sesenta días antes habían secuestrado a su tía, María Alejandra Romagnoli, dueña de un bufet que hay en la villa Korea (San Martín).

Aquel 22 de agosto de 2011, la mamá de Candela apenas demoró unas horas en hacer la denuncia por su desaparición. Parecía saber más de lo que decían sus palabras: habló de secuestro y, en cuanto logró la atención de las cámaras, decidió dirigirse directamente a los captores. Como si los conociera. Los captores también parecían conocerla: “Hasta que esa conchuda no devuelva la guita, a la nena no la vas a ver nunca más. Que le pregunte al marido donde dejó la guita”, dijo una voz en su teléfono pocos días después.

La mencionada podía ser, se sospechó en algún momento, aquella tía de Candela que había sido secuestrada. La mujer estuvo cautiva durante 15 horas junto a un narco local apodado “Pitimeco”, primo de su marido. Durante las negociaciones que terminaron con su liberación, uno de los secuestradores le dijo a su esposo: “Pedile la plata a Martín”. Ese tal “Martín” habría sido otro tío de Candela, también conectado al mundo narco de la villa Korea y también víctima de un secuestro meses antes.

Estos secuestros eran parte de una seguidilla que tenía dos denominadores comunes: a la mamá de Candela, vinculada con varias de las víctimas, y a grupos narco regenteados por oficiales de la Bonaerense que se secuestraban unos a otros en falsos operativos policiales para disputarse el poder. El territorio era siempre el mismo: San Martín, de donde son oriundos los padres de la nena y donde arrojó su última señal el Nextel de la chiquita.

El territorio del capo narco Miguel Angel “Mameluco” Villalba. El territorio de los narco policías.

Miguel Ángel “Mameluco” Villalba

Mameluco es uno de los narcotraficantes más pesados de la zona norte del Conurbano, con tanto poder que llegó a probar suerte en la política con ansias de convertirse en el jefe comunal de San Martín impulsado por un sector del peronismo. Algo así como lo que intentó hacer Pablo Escobar en Medellín cuando presentó su candidatura a senador.

En 2011 lo acusan de traficar treinta kilos de marihuana junto a su hermano, y tres años más tarde es condenado a 23 años de cárcel.
Actualmente está preso en el Complejo Penitenciario I de Ezeiza, donde realiza trabajos de limpieza.

El caso Candela pronto se convirtió en una bomba capaz de desnudar el verdadero poder de la Provincia. Cada día que la nena pasaba desaparecida aumentaba el daño político que arriesgaba el por entonces gobernador Daniel Scioli.

Hasta que, al noveno día, Candela fue encontrada por una cartonera. Estaba muerta, tirada en un basural, a 30 cuadras de su casa. Tan fuerte resultó la noticia que el cuerpo no fue levantado hasta que Scioli llegó al lugar y pisoteó la escena. Pericias posteriores dirían que la nena había estado viva hasta unas pocas horas antes.

La investigación quedó a cargo del fiscal Marcelo Tavolaro y del juez Alberto Meade, de Morón, quienes junto a la plana mayor de la Bonaerense hicieron un desastre. Usaron testigos que no sabían decir su propio nombre sin mentir, abusaron de los testimonios de “identidad reservada” -hubo siete- y circunscribieron la causa a un grupo de lúmpenes que había transitado las dos casas donde, se probó con dudosos ADN, había estado cautiva Candela.

fiscal Marcelo Tavolaro

Llegó a haber 8 detenidos. “Hubo un ajuste de cuentas no convencional” contra el padre de Candela, dictaminó el juez Meade. Cuando parecía que la causa podía llegar a un delincuente con vínculos policiales, se paralizó.

Un gobernante puede sobrevivir a una Policía corrupta, pero difícilmente lo haga a una Policía que mata a una nena de 11 años en una disputa por mantener un negocio ilegal que quizás lo tenga a él mismo como destinatario final de los dividendos.

En abril de 2012, la causa llegó a la Cámara de Apelaciones de Morón. Esta la declaró nula y ordenó la libertad de todos los acusados. Apartó al fiscal -por “forzar la interpretación de la prueba”– y al juez, a quien acusó de “haberse apartado del rol de imparcialidad”. El expediente volvió a fojas cero.

La política se metió de lleno: Gabriel Mariotto, por entonces vicegobernador bonaerense y enemigo íntimo de Scioli, creó una comisión investigadora en el Senado provincial para analizar el caso. Y, de paso, torpedear al gobernador.

Aún conducida por intereses mezquinos, la Comisión fue generosa en verdades. Destacó, por ejemplo, cómo durante la investigación se utilizó a la prensa a través de la filtración constante de información sensible, para así sepultar las chances de esclarecimiento.

“El espectacular accionar policial durante la búsqueda de la niña tuvo como objetivo desviar la investigación del verdadero territorio en que se desarrollaba el caso. Además, este accionar atentó dramáticamente contra la posibilidad de encontrar con vida a Candela”, concluyó la Comisión, en septiembre de 2012. “Las acciones policiales estuvieron enderezadas principalmente al encubrimiento de los autores y de los móviles del asesinato. Según la información relevada por esta Comisión, la Policía tuvo conocimiento del contexto en el que se había producido la desaparición de la niña y ese contexto no es otro que el narcotráfico y la modalidad de narco-secuestros, negocio ilegal del que también forma parte un sector de la Policía”, agregó.

Enseguida apuntó contra la plana mayor de la Bonaerense -los comisarios Juan Carlos Paggi y Hugo Matzkin, a la cabeza- y contra todos los funcionarios judiciales que habían intervenido, para los que pidió juicio político.

Herida de muerte, la investigación recayó en otro fiscal, Mario Ferrario, quien en marzo de 2014 volvió a pedir la detención de cinco de los acusados y los elevó a juicio oral. Sólo tres llegarián a esa instancia: Hugo Bermúdez (habría facilitado una casa donde habría estado la nena), Leonardo Jara (habría hecho el llamado amenazante a la madre) y Fabián Gómez (habría hecho “inteligencia” frente a otro lugar de cautiverio). Los dos restantes, el carpintero Fabián Altamirano y Gladys Cabrera (habrían facilitado un aguantadero), están resistiendo con apelaciones. La hipótesis de la Fiscalía: una venganza contra el papá de Candela por cuestiones ligadas a la “piratería del asfalto”.

Ni una palabra de narcotráfico. Ni una palabra de policías corruptos. Ni una palabra del encubrimiento político.

Quizás nunca sabremos quiénes ordenaron la muerte de Candela.

Ni tampoco cómo murió Roberto Aníbal, el testigo clave que había vinculado a Bermúdez, Jara y Gómez con el crimen. Su casa explotó por una supuesta fuga de gas en abril de 2014, días antes de que cobrara la recompensa oficial por su aporte a la investigación.(Rolando Barbano,Clarín)

La madre Carola

Carola Labrador demostró que vendiendo tortas y comidas caseras se puede llegar lejos y estrenó casa nueva en Morón .

Cuando ocurrió el trágico asesinato de Candela, Carola Labrador trabajaba en un buffet y vivía en un loft desprovisto de mayores comodidades. Actualmente, a pesar de que la mujer no continúa trabajando, habita una casa de dos plantas, mucho más confortable que la anterior. Cuenta, además, con un auto Fiat Palio. El atentando que se perpetró sobre el edificio llamó la atención sobre estos cambios.

Durante la madrugada  de un día de setiembre de 2014, Carola Labrador, sufrió un gran susto al percibir que baleaban su casa. El hecho, además de llamar la atención por su violencia y por el peligro que corrió la mujer, despertó algunos interrogantes acerca de cómo hizo para mudarse a esta vivienda, ya que antes del terrible incidente de su hija vivía en un loft mucho más humilde.

Consultada en el programa “Hola Chiche”, la mujer habló sobre la adquisición y detalló: “El Gobernador (Daniel Scioli) me ayudó a comprarla”, y resaltó que no la está alquilando, ya que sostuvo: “Es toda mía”. Además, también contó: “Hace un año y medio que no trabajo en el buffet”. Para explicar de qué manera es capaz de afrontar los distintos gastos para subsistir, además del pago de la casa, la mujer contó: “Me ayuda el doctor Burlando y hago otras cosas”.

Sin embargo, en ningún momento se aclaró por qué cobra un subsidio por parte de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires otorgado por Scioli. Tampoco se sabe cuánto dinero recibe Labrador por mes. Las especificaciones acerca de qué tipo de ayuda recibe por parte del abogado Fernando Burlando no merecen el mismo interés porque, en tal caso, no se trata de dinero público.

Cabe preguntarse:¿A Fernando Burlando el Estado provincial le abonó 800 mil dólares para hacerse cargo del asunto y avalar todas las investigaciones truchas que terminaron con los perejiles de Hugo Bermúdez y compañía presos? ¿De qué caja salió ese dinero? ¿De los fondos reservados que manejaba la Gobernación sciolista?

El “testigo” 

Roberto Aníbal era carnicero en Villa Tesei e informante de la Bonaerense. Agentes de la DDI de Morón lo sentaron con la cúpula de la policía y eso selló su destino. Le prometieron casa y trabajo y una recompensa de 100 mil pesos. “Sos un héroe, Roberto. Ojalá haya diez tipos con tus huevos”, le soltó el comisario Castronuovo. El final era previsible.

Roberto Aníbal

La pesquisa sobre el secuestro y asesinato de la niña Candela Sol Rodríguez fue una pieza sublime de la dramaturgia jurídico-policial. Concebida con datos ficticios, pruebas plantadas, declaraciones inventadas y el arresto de personas inocentes, no tuvo otro propósito que el de encubrir en los arrabales de aquel crimen los negocios de la Bonaerense con el hampa.

El testigo Roberto Aníbal fue un actor crucial de semejante puesta en escena. El 24 de abril de 2013–horas antes de poder cobrar 100 mil pesos por sus aportes a la causa–, la deflagración por un escape de gas en su casa le produjo la muerte, tras haber  ingresado de urgencia en un hospital de Moreno, con el 80% de su cuerpo quemado.

Inicialmente se pensó que la vivienda había sido atacada con una bazuca, debido a la magnitud de la explosión y según el relato de los vecinos. Además, el abogado de Aníbal denunció que su representado había sido amenazado en varias oportunidades, por lo que no se descartó un atentado. Sin embargo, el primer informe pericial descartó esta posibilidad. Una vecina relató que hace menos de un mes, la casa de Aníbal fue atacada a balazos por desconocidos. En el momento del accidente no tenía la guardia policial que usualmente está en la puerta de su casa.

El juicio

Uno al lado del otro, Hugo Bermúdez (59), Leonardo Jara (39) y Fabián Gómez (45) escucharon al fiscal Pablo Galarza pedir que se agrave la acusación que pesa sobre ellos: es que solicitó que no sólo juzguen a los tres imputados por el secuestro y el homicidio de Candela Sol Rodríguez (11), sino también por abuso sexual. Además, por haber actuado “respondiendo a un plan previo” y respetando una “distribución de tareas” en la que habría “más personas involucradas”.

Jara y Bermúdez
Fabián Gómez

A Candela no sólo la mataron después de tenerla nueve días cautiva, sino que también abusaron de ella. Hasta ahora, y a pesar de que los resultados de la autopsia ya lo habían probado, ese ataque sexual sobre el cuerpo de la menor no había sido tenido en cuenta como agravante en la carátula.

“El objetivo será buscar la verdad”, concluyó el fiscal después de su descripción técnica de los hechos.

Carola Labrador, que no estuvo presente en la sala durante primera jornada del juicio, coincidió: “A lo único que venimos es a buscar la verdad”, dijo en la puerta de los tribunales. Y agregó: “Hay mucha más gente implicada, la Policía, la política de ese momento, (el ex ministro de Justicia bonaerense Ricardo) Casal, (el ex fiscal de la causa Marcelo) Tavolaro”

 

ABEL BEROIZ

Abel Beroiz, tesorero del gremio de Camioneros, asesinado en extrañas circunstancias.

El 28 de noviembre de 2007, el tesorero del sindicato de Camioneros, Abel Beroiz, murió en un hospital de Rosario un día después de recibir heridas de bala y arma blanca por parte de dos desconocidos.

Abel Beroiz

De inmediato, las pistas de los investigadores del crimen apuntaron a Raúl Luna, su reemplazante al frente del gremio en Santa Fe, y hombre de confianza de Hugo Moyano en la federación nacional. A mediados de diciembre, el sindicalista moyanista Carlos Albornoz denunció haber sido atacado a balazos.

Raúl Luna

Horas después de ser detenido y acusado por el asesinato de Beroiz, el joven Raúl Oscar Flores reconoció haber sido el homicida, admitió haber cobrado 20.000 pesos por el hecho, y dijo haberlo ejecutado por encargo de un abogado, que resultó ser falso.

El asumido sicario  declaró que dos organizadores del asesinato, en su presencia, recibían instrucciones telefónicas del ex número dos del Sindicato de Camioneros de la provincia.

Raúl Oscar Flores

La hipótesis de que el homicidio del dirigente Abel Beroiz fue ordenado por opositores al interior del Sindicato de Camioneros de Santa Fa se plasmó en una medida concreta: el ex delegado Juan Carlos Dell’Arciprete quedó preso  cuando la policía fue a buscarlo al Expreso El Impala, donde trabajaba desde que el mismo Beroiz lo desplazó de su lugar en la comisión directiva de la filial de Casilda. Está sospechado de intervenir en los dos polos del crimen por encargo: sería uno de los autores intelectuales y también habría colaborado en la materialidad del delito.

Juan Carlos Dell’Arciprete

Dell’Arciprete era delegado del sindicato y desde los primeros tramos de la investigación fue mencionado como uno de los sospechosos. La Brigada de Homicidios lo apresó  en Arijón al 800, a media cuadra de su trabajo, cuando subía a su Peugeot 206. Quedó detenido en la alcaldía de Jefatura, incomunicado.

La orden de detención había sido librada por el juez Osvaldo Barbero en el transcurso de esa semana, pero  no habían podido ubicarlo. La policía estableció un puesto de vigilancia cerca de la transportista y allí lo interceptaron. También allanaron su casa y domicilios de allegados. Secuestraron documentación que aún debe ser analizada pero no encontraron armas ni otros elementos de relevancia para la causa.

Un elemento técnico involucra a Dell’Arciprete desde los primeros tramos de la investigación: la llamada que el día después del crimen partió de su celular al de un primo de Raúl Oscar Flores, el confeso autor material del crimen de Beroiz, quien fue asesinado de ocho puñaladas y tres balazos el 27 de noviembre pasado en el estacionamiento del ACA.

Dell’Arciprette afronta una imputación similar a la que  le leyeron a Julio César Jerez, un gestor acusado de actuar de intermediario entre los instigadores y los sicarios: la de haber participado en la planificación, la provisión de elementos, la estrategia y el pago a los asesinos. Pero además, los investigadores sostienen que algún interés propio pudo moverlo a intervenir también en el plano intelectual del delito.

El trasfondo.

Para los investigadores, el crimen fue ordenado por sectores opositores a Beroiz que querían ocupar su lugar al frente del Sindicato de Camioneros. Beroiz, quien además era mano derecha de Hugo Moyano como tesorero en la Federación Nacional, no daba muestras de pretender dar un paso al costado en la organización sindical que en dos meses más tendrá sus elecciones. El grupo opositor, según información que consta en la causa, se reunía en la zona sur de Rosario agrupados en la Lista Verde, con la intención de enfrentar al histórico dirigente en esos comicios. Ese grupo, dicen, era liderado Raúl Luna, el ex secretario adjunto de los Camioneros.

Las otras detenciones se fueron dando en cadena. Primero cayó Flores, quien tras cuatro meses prófugo confesó haber cometido el crimen por encargo. Luego fue apresado Juancito, un menor de 15 años que admitió haber acompañdo al asesino. Julio César Jerez, un gestor que habría actuado de intermediario entre los homicidas y los instigadores, también fue detenido. Y un día después fue arrestado Hugo Ricardo Bustos, un tío de Flores que habría participado de las reuniones para organizar el asesinato. En tanto, la madre del menor está acusada de encubrimiento, al igual que un primo y la mujer de Flores.

De acuerdo con la declaración de Raúl Flores, el supuesto abogado de apellido Jerez le habría prometido el pago de 80 mil pesos por la comisión del homicidio de Beroiz, el tesorero de la Federación Nacional de Camioneros. Aunque luego sólo le habrían sido pagados 20 mil.

Según elementos del expediente, Juan Dell’Arciprete habría integrado la incipiente organización opositora a Beroiz. Fue responsable de la delegación de los camioneros en Casilda pero terminó su labor luego de que Beroiz le suspendiera la licencia gremial por la presentación de tickets por gastos excesivos. Continuó cumpliendo funciones acotadas en esa seccional, pero pocos meses después regresó a Rosario a su trabajo como chofer en El Impala y conservó su función de vocal suplente en el gremio.

Además, según fuentes gremiales, Dell’Arciprete estuvo presente en un acto en Rafaela, en diciembre de 2005, donde se tomó la foto de Beroiz que luego emplearon para reconocerlo los homicidas, quienes olvidaron la imagen en la escena del hecho.

Cuando sus nombres comenzaron a sonar en el caso, Raúl Luna pidió licencia en el gremio y también la requirió respecto de Dell’Arciprete y del delegado en San Lorenzo, Alejandro Lázzaro.

Luna era el número dos de Beroiz en el Sindicato de Camioneros de la provincia y, según testimonios recogidos en la causa, conformaba con seguidores estrechos una incipiente línea opositora al histórico dirigente, quien no daba muestras de querer dar un paso al costado. El entonces secretario adjunto (desligado ahora de la actividad gremial) fue procesado como uno de los ideólogos del homicidio.

Fue, junto a su chofer Mario López, el último en quedar detenido en la causa. Es que las pruebas primero complicaron a otros actores y más adelante condujeron a él. Uno de los elementos que lo incrimina es un llamado detectado en su teléfono laboral con el gestor Gerez, a quien siempre dijo desconocer. Otro, la declaración de Juancito, el adolescente que acompañó a Flores el día que mataron a tiros y puñaladas a Beroiz en el subsuelo del ACA, de San Juan y San Martín, el 27 de noviembre de 2007. El chico dijo que Luna estuvo presente en una reunión en la que se planeó el crimen, en el bar del laguito del Parque Independencia.

MARIANO FERREYRA

-Mariano Ferreyra, militante del PO, asesinado en el marco de protestas por el sistema de tercerización tolerado por el kirchnerismo.

Mariano Ferreyra

Ver en el link sobre sindicalismo en esta página

RODOLFO MORAÑA

Hombre cercano a Hugo Moyano, suicidado en extrañas circunstancias.

Rodolfo Luis Moraña, titular del DNI 12.453.007, había nacido el 27 de marzo de 1956. Domiciliado en la calle Santo Tomé 3665 de la Ciudad Autonoma Buenos Aires —donde fue encontrado sin vida— supo trabajar durante más de 10 años junto a Hugo Moyano en el Sindicato de Camioneros, con un salario de casi 11 mil pesos.

Moraña a los 20 años

Pocos saben que, al mismo tiempo, cumplía labores en la empresa postal OCA —CUIT 30-53625919-4— desde septiembre de 2002 y anteriormente reportó a la empresa Skycab —CUIT 30-59101174-6—, ambas pertenecientes en su momento al narcoempresario Alfredo Yabrán.

Si bien aún nadie puede precisar los motivos de su suicidio, sí llama la atención el nivel de vida que ostentaba Moraña. Dueño de una relevante vivienda en Villa del Parque, tenía registrada a su nombre una imponente camioneta Ssangyong “todo terreno” Korando 602.

También era titular de cuentas en tres bancos —una de ellas en el banco Itaú, con movimientos más que sugestivos— y una tarjeta American Express con un límite de más de 30 mil pesos.

¿Cómo podía Moraña sostener ese nivel de vida? ¿Tendrá ello algo que ver con su deceso? Posiblemente no, pero debe investigarse todo rastro posible a efectos de llegar a la verdad. Muchas veces, hay que decirlo, las pistas aparecen a través de los lugares menos pensados y, por qué no, menos cómodos.

Según personas cercanas al fallecido sindicalista, en su misiva este habría denunciado cuestiones escandalosas en torno a los manejos de ese gremio y de su mandamás, el ex líder de la CGT Moyano. Solo la Justicia sabe qué dice esa carta, al menos por el momento.

PATRICIA VILLARES

-Patricia Villares, esposa de Pablo Moyano, fallecida luego de una supuesta cirugía estética.

Patricia Villares

El 16 de diciembre de 2010 murió Patricia Villares, la esposa de Pablo Moyano, Secretario Adjunto del Sindicato de Camioneros e hijo del líder de la CGT. La información oficial sobre las causas de la muerte se refirió a complicaciones por una reciente cirugía estética.

Pero la SI (ex SIDE) tendría otra versión, volcada en un informe que le habrían entregado en mano a la Presidente el Señor 5, Héctor Icazuriaga, y el Señor 8, “Paco” Larcher.

El dossier señalaría que la causa de la muerte habría sido una feroz paliza, probablemente -siempre según la misma fuente- propinada por Pablo Moyano, que se habría encontrado en esos momentos bajo los efectos de sustancias prohibidas por las autoridades sanitarias.

La supuesta infección de una cirugía estética, causada por hilos de propileno y que habría terminado causando la muerte, es un argumento que no cierra para ninguno de los especialistas consultados por el gobierno. Además, el rápido entierro que se realizó sin efectuar una autopsia habría afirmado las sospechas que originaron la investigación de la SIDE.

MARTÍN VÁZQUEZ
Martín Vázquez
Nos consternó la noticia de una madre que mató a su hijito de 6 años para vengarse del padre. La mujer es Adriana Cruz, ex esposa de Carlos Vázquez; pero saben en realidad quién es Carlos Vázquez?
Carlos Vázquez
Es el papá del nene de 6 años asesinado en un lujoso country de la Prov. Bs. Aires.
Lo que no se ha contado hasta ahora es que Vázquez amasó una considerable fortuna apretando gente a través de la AFIP. Llegó a ser el cajero de Echegaray.
Le descubrieron a Massalin Particulares que exportaba tabaco a granel haciéndolo pasar por tabaco seleccionado.
Le pidieron fortunas para hacer la vista gorda y hasta le ofrecieron estampillas para atados de cigarrillos truchas.
La embajadora yanky se quejó a Cristina y por eso le dieron una patada en el trasero, aseguró una altísima fuente de la AFIP.
Tan relevante es el informante, que su nombre sonó fuerte cuando tambaleó Echegaray y se buscaba un sucesor para el cargo. Cristina no lo quería ver (a Vázquez) en el Estado por ese quilombo, y Scioli se lo llevó a La Plata junto con otro que manejaba la delegación ex SIDE: Silvano Garinelli, el jefe formal de la delegacion de espionaje platense (…) En medio de semejante trama, la muerte del pequeño de 6 años parece haber quedado desdibujada.
Los funcionarios del Ejecutivo nacional, intentan en estas horas que no se conozcan los detalles de la vida de Vázquez.
Es tal la preocupación oficial, que en las últimas horas Cristina Kirchner empezó a consultar con algunos de sus (pocos) funcionarios de confianza la posibilidad de “renunciar” a Héctor “Chango” Icazuriaga y a Francisco Paco Larcher, los 2 funcionarios más importantes de la Secretaría de Inteligencia del Estado.
Según se comenta en los pasillos de Casa de Gobierno uno u otro van a dejar su cargo por el “affaire Vázquez”. Como puede verse, una historia de película…
La situación marital entre Vázquez y Adriana Cruz vino complicada cuando el hombre le pidió el divorcio a su mujer.

Adriana Cruz
En ese momento el hombre le envió a su abogado para hacer la correspondiente separación de bienes, pero sólo aquellos que tenían en “blanco”.
Esto hizo encolerizar a Cruz quien rechazó el acuerdo ya que se supone conocía la circulación de dinero en negro que pasaba por las manos del contador, su esposo.
Adriana Cruz había amenazado a su marido en varias oportunidades con sus hijos, si no le daba lo que pedía.
El asesinato del pequeño de seis años en el country en Buenos Aires no es un hecho que pueda ser considerado aislado en el contexto político de Argentina, porque su madre, Adriana Cruz, una brasileña casada con Carlos Vázquez, CEO (chief executive officer) de Covelia, la empresa de recolección de basura que se le atribuye a los Moyano, está señalada como autora del crimen de su hijo por ahogamiento en el jacuzzi de su propia casa.
La tremenda situación marital hizo que la estabilidad emocional de Cruz se fuera deteriorando hasta caer internada en dos oportunidades por razones psiquiátricas, por esos los hijos del matrimonio estaban al cuidado de la abuela (madre de Cruz que se vino desde Brasil) y una mucama, quien fue la que encontró al niño muerto.
Adriana Cruz había amenazado a su marido en varias oportunidades con sus hijos, si no le daba lo que pedía. En la familia Moyano conocían a esta mujer también. Vázquez es un hombre con mucho poder, el año pasado había sacado a nombre de la compañía un Mercedes Benz 600, cuyo valor oscila en los 130.000 dólares, pese a las restricciones que existen en Argentina.
Finalmente, Adriana murió luego de un nuevo intento de suicidio. La mujer había intentado ahorcarse en el baño de la celda que ocupaba en la unidad penal 45 del Servicio Penitenciario Bonaerense. Una de las personas que la custodiaba la encontró todavía con vida e hizo que la trasladaran, pero el daño cerebral ya era irreversible. Llegó agonizando al hospital Alejandro Korn de Melchor Romero, donde perdió la vida horas más tarde. El director del hospital donde fue atendida, Egidio Melia, manifestó a la prensa que la madre del pequeño de seis años “llegó en estado muy grave con signos de ahorcamiento”.
La pregunta es: quien le facilitó en la cárcel la tarea de suicidarse?.
Otra muerte dudosa que salpica a los Moyano? Abel Beiroz, ex tesorero del gremio de Camioneros, Patricia Villares, nuera de Moyano, y ahora Adriana Cruz?
ANTONIO DEIMUNDO ESCOBAL

Antonio Deimundo Escobal, de 55 años, era cónsul argentino en Yacuiba, una localidad de Bolivia de alrededor de 80.000 habitantes que limita con la provincia de Salta, ambas forman un paso fronterizo importante en el turismo, pero también en el tráfico de drogas.

Antonio Deimundo Escobal

En este caso rápidamente también se habló de suicidio, el cónsul fue encontrado ahorcado con sábanas y colgando de las escaleras en una habitación de la casa donde está el consulado. O al menos eso afirmó el policía Christian Vargas a la agencia internacional de noticias AFP.
El cuerpo fue repatriado y desde la Cancillería conducida por Héctor Timerman no se informó nada más. Aunque también se agregó la versión de una sobredosis de pastillas, el Gobierno nacional no creyó conveniente aclarar mucho más, pese a que la palabra misterio apareció en los titulares que trataron el caso.

LUCIANO ARRUGA

El 31 de enero de 2009 a la noche, Luciano Nahuel Arruga salió de su casa en el Barrio 12 de Octubre, en el partido bonaerense de Lomas del Mirador con tan sólo $1,50 para ir a un ciber cercano. El adolescente de 16 años nunca regresó.

Luciano Arruga
 Pasaron cinco años y ocho meses hasta que se encontró el cuerpo del joven, enterrado en el cementerio de la Chacarita como N.N. Según documentos oficiales, murió en la madrugada del 1 de febrero, en un accidente de tránsito.

Durante todos estos años, la familia de Arruga acudió a todos los canales formales para descubrir qué fue lo que ocurrió con el adolescente, seguros de que habría sido víctima de la violencia institucional por parte de policías de la Bonaerense.

Los antecedentes. El 22 de septiembre de 2008, según relató el mismo Luciano a sus familiares poco tiempo después, agentes de la Bonaerense le habían ofrecido ser “pibe chorro” en zonas liberadas de La Matanza. Sin embargo, ante reiteradas negativas del joven, fue detenido en el destacamento de la calle Indart, donde funcionaba una comisaría que no estaba habilitada para recluir detenidos. Estuvo nueve horas demorado en una cocina, según contó. Su hermana, Vanesa Orieta, lo había escuchado gritar cuando fue a buscarlo.

Vanesa Orieta

La noche de su desaparición, dos testigos aseguraron ver que un chico de campera blanca era golpeado y metido a la fuerza en un vehículo policial del destacamento. Allí, otro testigo lo vio golpeado y ensangrentado. Diversos peritajes certificaron que Arruga había estado en la comisaría 8ª de Lomas de Mirador y en uno de los patrulleros, que esa noche no había cumplido con su recorrido programado y según el registro electrónico de su desplazamiento circuló por descampados.

Al año de la desaparición del joven, el destacamento fue cerrado y, dos años mas tarde, se convirtió en el Espacio para la memoria social y cultural Luciano Arruga

La causa.

La investigación empezó mal: la denuncia recayó en la fiscal Nº7 de La Matanza, Roxana Castelli, quien le otorgó la investigación a la misma Policía. Castelli fue acusada de entorpecer la pesquisa durante 35 días. La fiscal fue recusada y reemplazada Cecilia Cejas.

En manos de Cejas, un rastrillaje con perros halló pruebas de que Luciano había estado en un auto abandonado en el patio trasero del destacamento y en un patrullero. A eso se le sumó la prueba de que dos móviles policiales del destacamento, que debían patrullar por separado, aquella madrugada estuvieron detenidos en el Monte Dorrego, un predio municipal arbolado donde otro peritaje indicó que allí había estado el joven. Esa prueba, que se sumó en abril de 2009, aún es la más fuerte de la causa.

Por otro lado, los testimonios de dos testigos que reconocieron a Luciano como un adolescente detenido y torturado en la comisaría 8ª aquella madrugada, no fueron confiables para la fiscal.

En julio de 2009, se determinó que los libros de detenidos que llevaba la dependencia estaban adulterados. Había nombres tachados y borrados de la noche de la desaparición de Luciano y otras anteriores. Sin embargo, el Ministerio de Seguridad provincial no sancionó a ningún policía.

Los familiares solicitaron en febrero de 2010 que el caso fuera investigado como “desaparición forzada”. Un mes después, Cejas le solicitó al titular del juzgado de Garantías 5, Gustavo Banco, que revise si la causa no debería pasar al fuero federal pero el juez consideró que no había prueba suficiente, mantuvo la carátula de averiguación de paradero y se declaró incompetente.

Emblema.

El caso ha sido presentado en Argentina como un ejemplo emblemático de desaparición forzada durante democracia por organizaciones de Derechos Humanos y el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, que en su informe del 2010 exige “concluir una investigación exhaustiva e imparcial” e incluirlo en “conformidad con la Convención sobre los Derechos de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas”.

Recién en agosto de 2012, el gobernador Daniel Scioli recibió a la familia, acompañada por la APDH La Matanza y la Comisión Provincial por la Memoria. Prometió donar el Destacamento a familiares y amigos para que levanten un centro cultural y un sitio de memoria, condenar públicamente la desaparición de Luciano y exonerar a los ocho policías del destacamento de Lomas del Mirador sospechados de su tortura y secuestro. Cumplió parcialmente, mucho tiempo después.

En enero de 2013, a pocos días de cumplirse el cuarto aniversario, Blanco declinó su competencia y la causa pasó al fuero Federal, donde la recibe el juez federal de Morón Juan Pablo Salas. La causa finalmente se recaratuló de “averiguación de paradero” a “desaparición forzada”.

Involucrados.

Un mes más tarde, ocho policías de la Bonaerense fueron apartados y pasados a disponibilidad preventivamente de sus cargos por el ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal: el subteniente Oscar Fecter (Lomas de Zamora), los subcomisario Néstor Díaz (Esteban Echeverría) y Ariel Herrera (Morón), el subteniente Daniel Vázquez (Lomas de Zamora) y los oficiales Martín Monte (Pompeya) y Damián Sotelo, José Márquez y Hernán Zeliz (Morón). El fiscal Carlos Stornelli, los había pasado en abril de 2010 -cuando era ministro de Seguridad de la provincia- pero en julio de ese año los reincorporó en otras jurisdicciones.

En octubre de 2013 se demostró que la fiscal Cejas había intervenido el teléfono fijo, y los celulares de Vanesa Orieta, Mónica Alegre y sus abuelos, sospechando que sabían dónde estaba. “Los intervino desde que tomó la causa y durante un año y medio. Ahí cerró el círculo de impunidad: entendimos por qué no está Luciano”, denuncia el abogado querellante.

En 2014, en abril, los familiares de Arruga presentaron un recurso de hábeas corpus que la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal hizo lugar en julio.

El Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires aumentó a un millón de pesos la recompensa para quienes aporten información fehaciente que contribuyera a dar con el paradero o esclarecer la desaparición de Luciano por nuevos datos.

Su cuerpo fue encontrado como NN en el cementerio de la Chacarita

HORACIO VIVIANI

Según el informe de la Policía Federal, aquel martes 11 de septiembre, Horacio Viviani, hermano del titular del gremio de taxistas Omar Viviani, se habría suicidado. Sin embargo, algunas evidencias no parecen avalar tal hipótesis.

Horacio Viviani

La primera hipótesis de la Policía fue un ajuste de cuentas derivado de internas gremiales. Después se tomó como eje de la investigación un suicidio como consecuencia de problemas personales.

En primer lugar, el muerto estaba en su auto, estacionado en la puerta de su casa en la calle Zelarrayán, cerca del Parque Chacabuco. Un lugar muy extraño para decidir acabar con su vida.

En segundo, a pesar de tener cuatro armas registradas, la que le disparó no habría estado a su nombre. Su ex mujer, Marcela Ríos, declaró que “el hermano era su único enemigo”. Horacio trabajaba desde hacía doce años en el área de prensa del sindicato e integraba el consejo directivo de la obra social de los taxistas, investigada por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), tras detectar un presunto desvío de dinero por parte de la cúpula del gremio.

Omar Viviani

El secretario adjunto del sindicato de taxistas, Luis García, aliado de Omar Viviani, descartó totalmente la posibilidad de un asesinato. Dijo que el hermano de su jefe se suicidó.

Luis Garcia
 
ANDREA COSTAS

La misteriosa muerte de la esposa del senador oficialista Eric Calcagno, encontrada sin vida en su domicilio de Nuñez la tarde del domingo 31 de octubre de 2010, agregó sal en la herida de un kirchnerismo ya conmocionado por la muerte del ex presidente Néstor Kirchner.

Eric Calcagno

Según trascendió inmediatamente después del deceso, Andrea Costas, de 35 años, había fallecido de un paro cardíaco. Esta información fue difundida por el propio Frente Para la Victoria a través de Twitter; pero no pasó mucho tiempo para que las versiones de un posible suicidio circularan en la web. A continuación, la familia y el propio Calcagno, decidieron sumergirse en el más profundo hermetismo.

Según allegados a Andrea Costas, la noticia de su muerte fue de lo más imprevista, ya que la misma no padecía de enfermedad o malestar alguno.

La autopsia que debía realizarse el día después a su fallecimiento para determinar las causas exactas de su muerte, aún no han trascendido por lo que la hipótesis de un suicidio sería la más viable. A esto se le suma la versión de vecinos de la casa del joven matrimonio en Núñez, quienes aseveran haber escuchado un disparo.

Después de haberse realizado la autopsia, fuentes policiales dejaron trascender que Costas efectivamente se habría quitado la vida por voluntad propia, a través de un disparo de arma de fuego. Aunque fuentes allegadas a Andrea aseguran que se ahorcó en la habitación matrimonial.

Si bien varios medios se comunicaron con el entorno laboral del senador, nadie se atrevió a dar mayores detalles de lo ocurrido. Sin embargo, nadie tampoco desmintió esa hipótesis.

Calcagno había optado por no hablar con la prensa y prometió elaborar una declaración formal que explicara el asunto, pero la misma jamás fue realizada. Esto deja varios interrogantes en el aire:

-¿Por qué, no solo Calcagno, sino nadie del oficialismo habló al respecto?

-¿Por qué no se llamó a declarar a la vecina que escuchó el disparo al momento de fallecer Costas?

-¿A qué se debió tanto movimiento policial durante la noche en que murió la mujer del Senador?

-¿Por qué la familia de la mujer asegura que hablará cuando “sea conveniente”?

-¿Es verdad que el arma con la que se habría disparado Costas no estaría registrada ante el Renar?

-¿Por qué los blogueros oficiales se apresuraron a decir que la mujer se había muerto de un paro cardíaco?

-¿Por qué no se dejaron trascender los detalles de la autopsia hecha a su cuerpo?

– ¿Por qué el hijo de la pareja fue encargado para su ciudado a los padres de Costas y no al propio Calcagno, e incluso sacrificaron cambiarlo de colegio para ese propósito, siendo que el menor concurría a una escuela de primer nivel?

Demasiados interrogantes, aunque por ahora, son solo preguntas sin respuesta.

HÉCTOR FEBRES

El 10 de diciembre de 2007 ,cuatro días antes que el Tribunal le dictara una condena,apareció muerto el represor Febres el primer acusado por el caso ESMA.

Héctor Febres

Quedan por resolver muchos misterios. El del vaso de agua que no aparece en una filmación hecha por la Prefectura y en cambio estaba sobre una mesa cuando llegó la magistrada. La forma en que se le suministró el cianuro al ex represor Héctor Febres: tal vez en una torta de almendras que se detectó en su estómago, tal vez en una pastilla que le dijeron que era para otra cosa o en un líquido como café, no en agua. Hay que encontrar a la persona que refinó y preparó el cianuro. Falta completar el análisis de la computadora personal de Febres, que se le ocultó a la Justicia pero que finalmente se encontró. Habrá que ver si, como se supone, el semen que se encontró en el recto del ex represor era propio o de otro hombre. Los misterios son numerosos, pero lo cierto es que la jueza Sandra Arroyo resolverá entre miércoles y jueves a quién procesa por el homicidio del ex represor Héctor Febres. Lo más probable es que el procesado con prisión preventiva sea el prefecto Angel Mario Volpi, el hombre con quien Febres compartió la última cena y una especie de mano derecha del torturador de la ESMA. En Tribunales dicen que lo único descartado por la jueza hasta ahora es que se haya tratado de un suicidio.

Misterio uno: el vaso de agua. Una de las mayores incógnitas es cómo le suministraron el cianuro a Febres. Todo indica que la escena de la muerte fue totalmente alterada. Cuando le informaron del deceso a Arroyo, ella, por teléfono, dio instrucciones de que nadie entrara en la habitación. Sin embargo, cuando llegó al lugar, pocos minutos más tarde, se encontró allí con familiares y amigos. Hay datos muy obvios de que la escena fue alterada. Por ejemplo, los efectivos del Destacamento Delta de la Prefectura filmaron la habitación antes de la llegada de la magistrada. Allí se ve que en una mesa había sólo papeles. En cambio en las fotos tomadas por los funcionarios judiciales que concurrieron con Arroyo se ve un vaso de agua en la misma mesa. Como si alguien hubiera preparado la escena para demostrar que el hombre se tomó el cianuro bajándolo con agua. Por supuesto que el vaso no tenía huellas digitales.

Misterio dos: la torta de almendras. El cianuro es muy amargo y se percibe de inmediato si se le da a una persona, por ejemplo, disuelto en un vaso de agua. Es famoso el relato histórico de que a Rasputín, el monje maldito ruso, quisieron envenenarlo con cianuro en golosinas, pero él se dio cuenta. En el estómago de Febres se encontraron, en proceso de digestión, tomates, frutas y, posiblemente, una porción de torta de almendras. Sería la forma perfecta de suministro ya que, como se sabe, el cianuro tiene gusto a almendras amargas. Lo que no encaja en esta versión es cómo Febres consumió la torta, el cianuro no lo mató de inmediato, y alcanzó a acostarse en la cama antes de morir. La alternativa es que le hayan dado el cianuro diciéndole que era un remedio para alguno de sus males.

Misterio tres: la escena del crimen. Según los prefectos, el cuerpo de Febres fue encontrado once horas después de su muerte. Sin embargo, el dato del vaso de agua, la forma en que sacaron de la habitación la computadora y otras maniobras, hacen pensar que toda la escena fue alterada. Es más, pudo haber ocurrido que Febres haya muerto sentado en una mesa y minutos después metieran su cuerpo en la cama. Los criminalistas que trabajan en el caso afirman que algún superior dio la orden de “acomodar las cosas” y realizar todos los intentos para convencer de entrada a la jueza de que Febres se murió de muerte natural.

Misterio cuatro: suicidio, no. En Tribunales no hablan de otra cosa que de homicidio. “Todas las personas que declararon, el sacerdote, los familiares, quienes lo conocían, sostienen que Febres hubiera dejado una nota limpiando su pasado, justificando lo que hizo, denunciando y defendiéndose. Hubiera dejado mensajes de despedida. No hay nada de eso. Además, la increíble alteración de la escena de la muerte demuestra que se estaban tapando cosas”, analizan quienes tienen acceso al expediente.

Misterio cinco: el semen. En la autopsia se detectó semen en el recto de Febres. El jueves empezaron las pruebas para determinar el ADN de ese líquido y es posible –no seguro– que se trate de semen del propio Febres. Las alternativas son tres. Una muerte convulsiva como la del cianuro puede producir un desprendimiento de semen que se desliza hacia el recto. Por otra parte, Febres podría haber sido operado de próstata, en cuyo caso el semen que siguen produciendo los testículos puede quedar en una especie de lecho, pasando de la vejiga al recto. Por último, los forenses no pueden descartar una relación homosexual, algo que no se percibe si no es a través del ADN porque no existe diagnóstico de homosexualidad a primera vista. Una persona puede tener un ano dilatado y ser heterosexual u homosexual. Las pruebas de ADN se están haciendo.

Misterio seis: la computadora. Febres tenía una computadora personal que usaba en su propio camarote, como los prefectos le decían a su habitación. Cuando la jueza llegó al lugar, había desaparecido. Según cuentan, se detectó el aparato a raíz de una escucha telefónica. Expertos de primer nivel están ahora analizando el contenido. Es un elemento clave, porque allí puede haber elementos que revelen el trasfondo de lo ocurrido.

Misterio siete: la jueza decide. Sandra Arroyo quería resolver antes de fin de año la situación de los detenidos: la esposa, los dos hijos de Febres y dos prefectos (el jefe del Destacamento, Rubén Iglesias, y el más comprometido, Angel Volpi, el prefecto que acompañaba todo el tiempo a Febres y que cenó con él antes de la muerte del ex represor). La jueza, sin embargo, no pudo resolver porque representantes de la Unión de Empleados Judiciales de la Nación, que lidera Julio Piumato, se presentaron en el juzgado y le exigieron que ni ella ni sus dos secretarios ni sus dos prosecretarios jefes trabajaran sábados, domingos y feriados como lo venían haciendo, ni fuera del horario de 7.30 a 13.30. Incluso presentaron notas señalándole que sería sancionada. Esto postergó las decisiones . Lo que va a resolver la magistrada es un misterio, entre otras cosas porque hay secreto de sumario. Pero es seguro que una persona o más serán procesados con prisión preventiva por homicidio.

El represor Héctor Febres fue asesinado para que no hablara sobre los violaciones a los derechos humanos cometidos por la última dictadura, según sostuvo la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, al responsabilizar por el crimen a los dos prefectos detenidos por el caso.

En su resolución, la magistrada consideró que los efectivos -Angel Volpi y Rubén Iglesias- prestaron una colaboración “activa y deliberadamente orquestada” para el crimen. Y aseguró que buscaban “hacerlo sentir parte de la Prefectura, dándole los privilegios necesarios que evitaran que traicionara el pacto de silencio con los responsables de los delitos cometidos en la ESMA”.

“La ingesta del tóxico que produjo la muerte por envenenamiento de Héctor Antonio Febres no fue querida por el nombrado, es decir que no obedeció a un acto conciente de su parte. Con ello debe descartarse de plano el suicidio”, expresó la jueza en la resolución.

ADAM LEDESMA

Adam Ledesma fue asesinado el 3 de setiembre en la Villa 31bis. Tenía 33 años y era uno de los responsables de la señal de tevé comunitaria Mundo Villa y delegado de la manzana en la que vivía desde hace décadas. “No fue un ataque callejero ni un afano. Fue el hecho más violento que sufrió esta villa en los últimos años” aseguran los vecinos. Las hipótesis que circulan por la villa son dos y ambas están relacionadas con el destino que Ledesma estaba dándole a su flamante canal de televisión.

Adam Ledesma

“Vamos a escrachar a los que vienen en 4 x4 a comprar droga al barrio”, había anunciado a los periodistas que lo entrevistaron cuando inauguró la señal, hace apenas dos meses. “Ésa era su gran misión: luchar contra la droga en el barrio. Todos lo sabemos porque él lo dejaba en claro en cada conversación”. Su lema: “Mi única línea divisoria es la droga”, repetía para explicar con quién estaba dispuesto a dialogar y con quién no.

En los últimos tiempos, la villa fue escenario de tomas que tensaron el clima entre los recién llegados y los que vecinos veteranos que temían que se pusiera en riesgo el plan de urbanización, para el cual se había censado a toda la población. “Hace unos días se quiso tomar unas casas vecinas a la de Adam -señala un vecino-. Él intervino para evitarlo y dijo que iba a filmarlos si trataban de reincidir”. Esa es la otra hipótesis que recorre el barrio. –

COMISARIO OSCAR BEAUVAIS

Cuando el martes 16 de agosto apareció muerto el ex jefe de la Departamental de la Matanza, Oscar Beauvais, muchos tragaron saliva. Y es que el Comisario llevaba adelante varias investigaciones sobre conocidos personajes políticos del conurbano bonaerense que a su vez están relacionados a oscuros negocios. “Beauvais investigaba narcotráfico en Quilmes, tráfico de niños y niñas, el ingreso de terroristas de las FARC y cierto tráfico de armas y explosivos que (el ministerio del) Interior conoce”, aseguró una importante fuente.

Beauvais trabajó en varios operativos de Narcotráfico y fue desplazado de su cargo después de que diera una nota a la revista Poder, que irritó al Presidente Kirchner. Allí, el policía aseguraba que el Presidente “busca perpetuarse” en el poder, que Hilda Duhalde es “una mujer jorobada y perversa”, que el jefe del Gobierno porteño, Aníbal Ibarra “es un bobo del año cero” y que Cristina Fernández, “ejerce una gran influencia y se maneja muy bien en las sombras”. Para evitar suspicacias, el entónces ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanián, dijo que el comisario había sido pasado a retiro “porque ha cumplido con su tiempo, con su ciclo”.

Tal cual veremos más adelante, lo sucedido fue parte de un plan para “sacar” del cargo al policía.

Línea de tiempo

La odisea comenzó el viernes 12 de agosto, cuando Beauvais se retiró casi a las 9 de la noche de la facultad de Lomas de Zamora y nunca regresó a la casa que compartía con su novia, en la localidad de Ramos Mejía. Su coche, un Peugeot 206, apareció ese mismo día en la localidad de Remedios de Escalada, a unas 15 cuadras de la universidad a la que concurría. El automóvil estaba perfectamente cerrado y sin nada que hiciera presumir algún ataque delictivo.

Cuatro días más tarde, el cuerpo del policía apareció en cercanías de un zanjón en el cruce de la diagonal 58 y la calle 7, a unas siete cuadras del Camino Centenario, con cuatro orificios de bala de una pistola calibre 22 semiautomática, arma utilizada por verdaderos profesionales del crimen. Los tres primeros disparos le fueron efectuados al rostro y el restante lo ultimó en la sien. Beauvais tenía puestas las mismas ropas que llevaba en el momento de su desaparición.La mano profesional del asesino demuestra que la muerte fue obra de un killer. En el mismo sentido, llama la atención que se hayan utilizado balas marca Federal -de origen norteamericano-, ya que son casi imposibles de conseguir en el mercado nacional.

El primero en querer aclarar el tema fue el ministro Aníbal Fernández quien, con gran nerviosismo, declaró que el crimen no tenía “connotación política alguna”. Luego, algunos medios especularon con que se podía tratar de un drama pasional o un secuestro extorsivo. Pocos días más tarde, el tema se aclaró por completo: el director general de la Policía Científica bonaerense, Daniel Salcedo, aseguró que se trataba de “un crimen por encargo”.

El principio de la trama tiene que ver con la aparición de una supuesta periodista “free lance”, llamada Laura Salinardi que aseguraba trabajar para la desaparecida revista Poder y que se infiltró en el entorno del policía meses antes de que este fuera asesinado. Según dos fuentes independientes -que no pudieron confirmarse con una tercera- Salinardi sería la responsable de la “cama” periodística por la cual se desplazó a Beauvais de su cargo en La Matanza, a través del artículo en el que este criticaba al Presidente de la Nación.

Laura Salinardi

“Laura es hija de José Daniel Salinardi, famoso valijero a Suiza de Carlos Menem y actualmente hombre de Aníbal Fernández. Creo que ella trabaja en el ministerio del Interior inclusive”, aseguró una fuente vinculada a la cartera del ministro Fernández, confirmando el dato aportado por un oficial retirado de la Policía Bonaerense que  comentó el jueves 18 de agosto que Salinardi estaba involucrado en el tema “junto a su compañero de tropelías, Carlos Alberto ‘Titi’ Ledesma.

La intención de quien escribe estas líneas era chequear una carta llegada a la redacción del periódico que aseguraba que había “mucho malestar policial porque se confirma, por datos de inteligencia extranjeros que un ministro de la Nación ordenó secuestrar y asesinar al Comisario Mayor OSCAR BEAUVAIS. Este tenía data acerca de narcotráfico en Quilmes y otros temas de la zona sur . Hay una punta para investigarlo. Sería una ex contratada del Ministro del Interior”.

La última parte de la carta, invitaba a sospechar que la persona referida podría ser la mismísima Laura Salinardi.

Luego de la infructuosa búsqueda, llegó la confirmación de algunos de los datos a través de una tercera fuente: un ex asesor quilmeño. “Salinardi y Ledesma son dos pícaros que hicieron desastres dentro de la SIDE y que ahora operan para el ministro del Interior. Son mano de obra para hacer estragos y no tengo dudas de que estén detrás de la muerte de Beauvais”. La charla con el hombre de Quilmes trajo a mi memoria la orden en la que, el 10 de agosto de 2000, Fernando de Santibañes denunció criminalmente a Salinardi y su ex esposa -Mónica Graciela Rodríguez-, por presunta estafa procesal, defraudación al Estado y asociación ilícita para apropiarse de los inmuebles de Saporiti y Osgra, empresas relacionadas al organismo de inteligencia del Estado.

Con el dato del último informante, el tema empezó a cerrar por todos lados. Por lo menos, para saber hacia dónde dirigir las sospechas.

Concluyendo

Los caminos para esclarecer la muerte del comisario Beauvais no parecen ser tantos ni tan difíciles de recorrer. Hablamos de una persona con prestigio dentro de la fuerza, sin hechos de corrupción, que iba trabajar con su propio auto y no tenia bienes que hicieran sospechar enriquecimiento ilícitos o corrupción.

No quedan muchas más líneas para investigar. Si no tenía dinero, seguramente Beauvais tenía información que podía poner en compromiso su propia vida.

Por otro lado, la oportuna aparición de su cuerpo en la zona de Lomas de Zamora, territorio explícito de Duhalde, aparenta ser un aprovechamiento “político” de la situación en miras a la campaña de octubre de este año.

Y hablando de coincidencias: ¿Es casual que el mismo día en que se encontró el cuerpo de Beauvais, el piquetero oficialista Luis D’elía haya dicho que duhaldismo era sinónimo de drogas? No pareciera. Sobre todo cuando recordamos las palabras de un funcionario de segunda línea de Casa de Gobierno, quien auguró que las “muertes” y “aprietes” irían “recrudeciendo a medida que nos acerquemos a octubre”. Esos dichos fueron publicados por este medio hace algunos meses, anticipando la guerra de carpetas, videos y grabaciones que se da en la actualidad.

En ese marco y, frente a un panorama de tanta incertidumbre, todo es posible en estos días. Incluso, que la muerte de Beauvais no se esclarezca jamás.

LEONARDO ANDRADA

En la madrugada del 9 de febrero de 2013, en Ituzaingó, provincia de Buenos Aires, Leonardo Andrada fue asesinado de cinco tiros. Esperaba el colectivo para ir, como lo hacía habitualmente, a desempeñarse como maquinista del ferrocarril Sarmiento. Andrada era testigo clave de la Masacre de Once, ya que él fue el motorman que le entregó el servicio a quien luego condujo la formación el 22 de febrero de 2012, donde perdieron la vida 51 personas. Aquel día, en jerga ferroviaria, le afirmó a su compañero: “Tené cuidado que la formación tiene freno largo”, es decir que no estaba en condiciones.

Leonardo Andrada

“Cuando lo matan a Leonardo es porque tiene que ver con el accidente de Once, tiene que ver con que le dijeron que no fuera a declarar o si declaraba que no dijera lo que tenía el tren. Él declaró la verdad. Dijo que el tren tenía fallas cuando se lo entregó a Córdoba (se refiere al maquinista), que tenía freno largo y al otro día amaneció muerto”, relató Juan Carlos Cena ,ex ferroviario y miembro fundador del Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinos (MONAREFA).

Juan Carlos Cena

Cuando  se lo consultó por la investigación de la muerte, Cena afirmó de manera categórica: “Nada. No hay absolutamente nada y el sindicato no se movió, hizo una parodia”. Asimismo señaló que “lo que ocurrió con la muerte de él es el terror, el escarmiento. Cayó como una puñalada, hirió a medio mundo. Los compañeros, los amigos de él se fueron recuperando poco a poco, pero lograron lo que querían: el terror tanto en la familia como en los compañeros. Lograron el silencio. Lo único que está de él en el expediente de la causa de Once son sus declaraciones y nada más”.

MARTHA MEZA

La diputada justicialista Martha Meza, madre de Carlos Nair Menem hijo reconocido del ex presidente Carlos Menem, murió el 12 de enero de 2003 a los 51 años en una clínica de la ciudad de Formosa, a la que habría ingresado con un presunto cuadro de envenenamiento tras un intento de suicidio.

Martha Meza-Carlos Menem y Carlos Nair niño

Según informó el juez de instrucción Elio Aranda, quien está a cargo del caso, la legisladora nacional falleció en horas de la madrugada a raíz de “suicidio por envenenamiento”.
“Se le realizó un lavaje gástrico hace dos días, pero lamentablemente no se recuperó”, añadió el magistrado.
El deceso de Meza se produjo aproximadamente a la 1.30 en el Sanatorio Formosa, al cual, dijo Aranda, “ingresó en estado de coma”. El magistrado se excusó de adelantar qué medidas ordenará ni en qué circunstancias Meza consumió la sustancia que le habría provocado un cuadro de envenenamiento, aunque aclaró que no se investiga “ningún delito”.
La mujer había cobrado notoriedad el 16 de noviembre de 1995, al admitir públicamente que había tenido un presunto hijo con el ex presidente Carlos Menem, de nombre Carlos Nair, fruto de una relación sentimental durante el cautiverio del riojano en Las Lomitas, Formosa, en 1981.
En esa época, el ex presidente fue confinado por el gobierno militar en esa localidad por haber vuelto a la actividad política pese a estar impedido de hacerlo.
Tras permanecer detenido en dependencias de la Gendarmería Nacional, Menem fue alojado en una casa de familia, donde mantuvo un supuesto romance con la hija del matrimonio, una maestra rural llamada Martha Meza.
En 1984, la mujer se dedicó a la política, al convertirse en diputada provincial, banca que logró retener en 1990, mientras que en 1999 fue elegida legisladora nacional. Antes de la difusión del tema denunció haber recibido amenazas y responsabilizó por su suerte “al Estado Nacional y Provincial”, por lo cual se autoexilió por un tiempo en el Paraguay. En mayo de 1999, al cumplir 19 años, el chico inició una demanda judicial por filiación, indignado porque Menem no había cumplido con su promesa de darle el apellido cuando finalizara su mandato presidencial.

Finalmente fue reconocido en 2006.

OFICIAL JORGE ALFREDO SAYAGO

El hecho ocurrió en 2006, durante una pueblada en la localidad de Las Heras, provincia de Santa Cruz. Hay cuatro de ocho petroleros procesados, sentenciados a cadena perpetua.

Oficial Jorge Sayago

En una audiencia exprés, el Tribunal Oral de Caleta Olivia condenó a diez de los trece imputados por la muerte del policía Jorge Sayago, ocurrida el 7 de febrero de 2006 durante una pueblada en Las Heras.

Más precisamente, cuatro de ellos recibieron la pena de prisión perpetua, siete fueron condenados a 5 años de reclusión y dos resultaron absueltos. Los jueces Humberto Monelos, Cristina Lembeye y Pablo Olivera respaldaron al fiscal Ariel Candia, quien el 5 de septiembre pasado había solicitado “castigos severos” para los trabajadores petroleros procesados por el hecho.

Según  se detalla , el fallo estableció cadena perpetua para Inocencio Ramón Cortez, José Enrique Rosales, Hugo Humberto González y Franco Maximiliano Padilla -aunque éste último era menor de edad en el momento de los acontecimientos y evitará la cárcel- por haber sido presuntos “coautores de homicidio agravado”; 5 años para Pablo Daniel Mansilla, Carlos Omar Mansilla, Daniel Eduardo Aguilar, Néstor Enrique Aguilar y Rubén Leopoldo Bach, por supuesta “coacción agravada”; 5 años para Víctor Darío Catrihuala, para quien el fiscal había pedido la pena máxima, por “partícipe necesario de lesiones graves”; y absolución para Juan Pablo y Juan Domingo Bilbao. Antes había sido sobreseído Alexis Alihuén Pérez.

Acusados caso Sayago

La muerte de Sayago se produjo en el marco de una huelga de trabajadores petroleros nucleados en el Sindicato de Petróleo y Gas Privado en reclamo por la eliminación del Impuesto a las Ganancias.

Cabe recordar que fue el conflicto inicial de la última década en relación con dicha consigna, que en ahora ocupa un lugar prioritario en la agenda de las organizaciones obreras.

La madrugada del 7 de febrero de 2006, las fuerzas de seguridad detuvieron al dirigente gremial Mario Navarro cuando salía de la radio local FM Soberanía, adonde había concurrido para difundir la protesta.

Mario Navarro

El episodio generó un masivo repudio y gran parte de la población se concentró frente a la comisaría para exigir la liberación del sindicalista. Los incidentes que se produjeron culminaron con el policía muerto. El entonces gobernador de Santa Cruz, Sergio Acevedo, renunció un mes más tarde.

Diferentes organizaciones de derechos humanos críticas del gobierno actual y partidos de izquierda argumentan que no pudo darse durante el juicio con ninguna prueba concreta de que haya sido alguno de los procesados el autor del disparo que acabó con la vida de Sayago. Además, recordaron que muchos de ellos fueron torturados y obligados a autoincriminarse y lo propio ocurrió con algunos testigos.

Luis Bicego, párroco de Las Heras, Santa Cruz, desde el año 2001 dijo: “Cuando llegué a Las Heras esto era una caza de brujas, al mejor estilo de la represión militar que sufrí como estudiante en Buenos Aires. Cuando llegué había más de 70 presos por una muerte y con situaciones de violación a los derechos humanos fundamentales porque torturaban en casas particulares”.

Padre Luis Bicego

Preguntado sobre si creía que los petroleros eran los responsables del asesinato de policía Sayago y su respuesta fue contundente: “Digo que no porque fueron varios los policías que quedaron heridos. Y después de algunos meses esos policías me vinieron a ver para que los acompañara en el reclamo de sus derechos porque, según me dijeron,  no los habían indemnizado ni los habían ascendido.

Y fue entonces que me contaron que ellos, el grupo de policías, venían esa noche de una Fiesta de las Cerezas de Los Antiguos (una localidad cercana), y recibieron la orden de entrar a Las Heras para controlar el reclamo, pero con la orden expresa que tenía que suceder algo grande para que pudiera intervenir la Gendarmería. A quien habría que meter preso es a quien dio la orden. Pero fijáte que el oficial que estaba al frente del operativo ni siquiera fue a declarar”.

Respecto a cómo repercutieron estos hechos en el pueblo, el párroco comentó: “fue el reino del temor. Había 70 personas presas cuando volví de Italia. Había gente en la parroquia porque tenían miedo de que se los llevaran. Porque la metodología era la metodología represiva de los años de plomo de la dictadura. Te agarraban a uno y lo torturaban para que dijera a quien  tenía al lado esa noche. Es increíble pero pasó. Y ahora los que lo están pagando son los obreros, los más pobres”.

Y agregó: “Te podría nombrar más de 100 que estuvieron hasta siete meses presos. Y como son pobres, no pueden pagar un abogado para que los defienda. Esto es criminalizar la protesta.

Lo que pasó y pasa en Santa Cruz, los Kirchner lo llevaron luego a nivel país”.

FISCAL ALBERTO NISMAN
Fiscal Alberto Nisman

La muerte del fiscal Nisman es sin duda un magnicidio de absoluta responsabilidad kirchnerista. 

Dada la profusa información existente a la fecha , y los permanentes cambios en la causa , no trataré este tema en esta página.

Fuentes (páginas web, diversos autores)

Periódicotribuna

Página12

Mdzol

La Nación

Clarín

Pájarorojo

Infoblancosobrenegro

Mafiasypolitica

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