En general todos los partidos políticos utilizan como bandera política la pobreza en el país. No solo aquí en la Argentina, sino en todo el mundo. Es lógico y comprensible. El mayor número de electores está en los sectores más carenciados.

Pero la diferencia entre los países es que en algunos, cuando estos partidos llegan al poder, priorizan lo que prometieron en la campaña electoral, en otros no.

Es el lamentable caso de la Argentina. La bandera electoral del kirchnerismo era la distribución de la riqueza. Como en un verdadero y grosero absurdo han distribuido la riqueza pero entre los ricos y dentro de ellos, a los amigos del poder. La brecha entre los más ricos y los más pobres es mayor que nunca.

La pobreza llega a límites casi increíbles, estamos nuevamente cerca del 40% y los indigentes son cada vez más numerosos. Es tan trágico el tema, que recientemente el Papa manifestó lo escandaloso que significa la pobreza, en un país tan rico potencialmente como la Argentina.

Pero  hubo otra bandera que utilizó el repulsivo Relato K y fue la de los Derechos Humanos, estandarte alzado por conveniencia y no por convicciones como su historia demuestra.

Los Kirchner en su provincia prosperaron en tiempos de la dictadura, trabajando como abogados de cobranzas y asesorando a bancos y financieras.

Fue cuando descubrieron el rentable nicho de los deudores que generaba el sistema económico del ministro Alfredo Martínez de Hoz: el joven Kirchner negociaba con ellos y así adquirió a precio de remate buena parte de las 22 propiedades que compró entre 1977 y 1982. Claro que su fama de especulador y de cobrador implacable le valió varios enemigos.

Y allá por noviembre de 1980, alguien dejó una bomba frente a su estudio de abogados, que por fortuna no llegó a explotar.

La respuesta de Kirchner y su esposa Cristina Fernández fue una solicitada que firmaron junto al otro socio del estudio, Domingo Ortiz de Zárate. Publicado en el diario La Opinión Austral, y titulado “A la comunidad santacruceña”, el texto no tiene desperdicio: “También agradecemos la adhesión que nos ha hecho llegar el Sr. Ministro de Asuntos Sociales Dr. Felipe Pablo Oscar Borrelli y el Sr. Intendente Municipal, Sr. Pablo Andrés Sancho, como así también la cooperación prestada por el Sr. Jefe de la Policía Tte. Cnel. Juan José Claro. Respecto de los hechos acaecidos, ésta es la única manifestación pública que este Estudio efectúa, dejando en manos de la justicia la prosecución de las investigaciones pertinentes, conforme debe ser en un Estado de Derecho y esperando sea esclarecida la verdad en su totalidad”.

La solicitada es del 9 de noviembre de 1981. ¿Existía por entonces el “Estado de Derecho” que mencionan los Kirchner? Para quienes piensan que podría tratarse de una sutil ironía del matrimonio, conviene repasar la lista de funcionarios y agentes de la dictadura a los cuales les agradecen Néstor y señora. Felipe Borrelli, el ministro de Asuntos Sociales de Santa Cruz, era el jefe de la hermana Alicia Kirchner, que trabajaba como empleada de esa cartera del gobierno de facto. Pablo Sancho, un radical impuesto por los militares en la intendencia de Río Gallegos,
estaba entre los mejores empleadores y protectores del abogado Néstor, que perseguía a los clientes morosos de Casa Sancho, de artículos para el campo. Y el jefe de la policía provincial, el militar Juan José Claro,tampoco era alguien que se destacara por sus posturas “progres”.

Kirchner y la dictadura
Kirchner junto al general Oscar Guerrero, discípulo de Camps, en un acto oficial durante la dictadura. | Foto: Diario “Correo del Sur”

 

Kirchner: apoyo a la Fuerzas Armadas
Kirchner: apoyo a la Fuerzas Armadas

Nunca en las casi dos décadas en el poder en la provincia de Santa Cruz se le había oído hablar a Kirchner de derechos humanos. Más aún, el trato con los presuntos represores era fluido, cordial y amistoso. Pero cuando asumió la primera magistratura, como un perfecto pragmático que no lo guía ninguna ideología ni convicción, vio en este tema, una forma de acrecentar su escaso poder político inicial.

Instaló la famosa frase hecha de los 30.000 desaparecidos de la guerra fratricida de la década del 70. Lo repitió tantas veces, que ese número quedó definitivamente fijado, no solo en la desprevenida ciudadanía, sino también en el extranjero.

Fueron inútiles los esfuerzos que se realizaron para corregir esta cifra aumentada casi cuatro veces en su número real. La mayoría de los medios, salvo algunas honrosas excepciones la repetían simplemente por ignorancia o para no contradecir la versión oficial.

Lenín decía que una mentira repetida mil veces se convertía en verdad. La cifra de los “30 mil” desaparecidos repetida a coro es un digno ejemplo.

¿Pero de donde salía esta cifra? ¿Si los registros no lo indican así?

Tratemos de descubrir la verdad, aclarar las dudas y desarmar un mito.

“LA VERDAD OS HARÁ LIBRES”  (San Juan 8:31-32)
Frase histórica, adecuada para iniciar este trabajo, en el que mostraremos la verdad acerca de un mito tan grande, de una mentira tan bien camuflada, que nos han hecho creer hasta ahora.

Algunas de las cifras más fidedignas que pocas veces fueron adecuadamente divulgadas, son las siguientes:

El Presidente Raúl  ALFONSÍN en Nueva York dijo que los desaparecidos apenas llegan a los 10.000 (Clarín 23/01/84).
El Embajador en Suiza, Roberto BIANCHI declaró que los desaparecidos se aproximaban a los 10.000 (Clarín 22/02/84).
El Cardenal Evaristo ARNS de San Pablo, informó a Su Santidad sobre 7.271 personas desaparecidas (Clarín 18/01/84).
El Senado de España sostiene la cifra de 7.000 (Tiempo Argentino 01/06/83).
El New York Times informa de sólo 6.000 en forma dudosa por falta de seriedad y credibilidad (Tiempo Argentino 28/02/84).
La APDH declara que son 5.780 (Crónica 07/05/83).
Ernesto SABATO, declara en Bogotá que  se habían recibido más de 2.000 denuncias, pero que la dificultad estriba en las escasas pruebas y que la mayoría son sólo testimonios con escasa pruebas. (Tiempo Argentino 21/02/84).

Ahora lo interesante: El número que supuestamente más se aproxima al real es el que surge de los anexos del libro NUNCA MÁS, confeccionado por la CONADEP.

Las tres primeras ediciones del NUNCA MÁS llevaban un anexo. En él figuraban 8.961 desaparecidos. Son 865 páginas con 18 apellidos en cada una, muchísimos de ellos sin nombre, sin número de documento, sin apodos, sin fecha de detención o desaparición. En las ediciones posteriores ya no figuraba el anexo. En síntesis, una larga lista de sospechosos por falta de pruebas.

El  testimonio de la Sra. Graciela Fernández de Meijide confirma con bastante exactitud los números expuestos y de esa manera cae estrepitosamente la mentira oficial de 30.000 desaparecidos.

Se podrá argüir que el hecho de un solo desaparecido tiene la misma gravedad que la desaparición de 30.000. Esta afirmación es cierta. Pero también es cierto que 8.000 no es igual a 30.000.

Conclusión, otra descomunal mentira del gobierno K. Otra obscena manipulación de la opinión pública. Pero detrás del hecho se oculta además un gigantesco negociado. Pensemos que por cada desaparecido hay una indemnización a los familiares del orden de los u$s 250.000.-

Cualquier información referente a los desaparecidos y aquellos familiares que han cobrado la indemnización fue celosamente ocultada por el gobierno. Otra transparencia de los actos del kirchrnerismo que muestra a las claras la honestidad de su proceder.

Cada vez más se va conociendo con mayor profundidad y detalles la esencia vergonzosa del nefasto gobierno kirchnerista.

La idea-fuerza setentista más ampliamente difundida, y acatada a modo de dogma por el grueso de la sociedad, parece estar dando un giro de ciento ochenta grados, a raíz de las tan recientes como inesperadas declaraciones de la ex integrante de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), Graciela Fernández Meijide, quien desató la polémica desmintiendo el mito de los 30.000 desaparecidos, en un conocido periódico de nuestro país.

La ex ministra de Desarrollo Social de la Nación, Graciela Fernández Meijide, desató una fuerte controversia al proponer que se bajen las condenas de los represores a cambio de información y al sostener que los desparecidos de la última dictadura no fueron 30 mil, sino 7.954.

Graciela Fernández Meijide
Graciela Fernández Meijide

La ex funcionaria, que tiene un hijo desaparecido, hizo estas declaraciones a raíz de la presentación de su libro “La historia íntima de los derechos humanos en la Argentina (a Pablo)”, en el que cuenta la tragedia familiar que vivió con el secuestro y desaparición de su hijo Pablo, de 17 años, hecho que ocurrió en octubre de 1976.

En el texto, Meijide cuenta su drama personal, que la hizo ser parte de los movimientos de derechos humanos y de la Conadep, creada en 1984 por Raúl Alfonsín y cuyo informe fue decisivo en el juicio a las Juntas Militares.

La ex dirigente reveló que se decidió a escribir este libro pensando en sus nietos y en los jóvenes.

Sugirió que habría bajar las penas a los represores a cambio de que brinden datos para lograr “alguna verdad” sobre las desapariciones y, especialmente, para recuperar la identidad de los niños robados.

En este sentido, dijo que le preguntó a Chicha Mariani, una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, si prefería que los condenen al que robó a su nieta o que ésta aparezca. A lo que la anciana, de 80 años, le respondió: “Conocerla”.

María Isabel Chorobik de Mariani
María Isabel Chorobik de Mariani

Meijide agregó que esa baja en las condenas apunta a que hablen los represores más jóvenes, no los que denomina “dinosaurios”. “Los que secuestraban, interrogaban, los que mataron. Ésos saben. Y son los que no largan prenda”, se explayó.

Por otra parte, criticó el agregado que hizo el kirchnerismo en el prólogo del libro “Nunca más”, en el que se cuestiona a la Conadep.

Al respecto, se lamentó de que todo sea “tan circunstancial, de tal chiquitaje” y de que se haya incurrido en la práctica de “sustituir y llenar de mentiras”, como los 30 mil desaparecidos. “¿Con qué derecho cuando había un conteo de 9 mil? ¿Porque es un símbolo? Están los mitos, pero quien hace historia tiene responsabilidad política. Debe decir la verdad”, finalizó.

Ante estas declaraciones, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, cuestionó con dureza las afirmaciones de Meijide.

Por un lado, Carlotto dijo que no estaba dispuesta a “negociar impunidad” para encontrar a los nietos. Por otro, replicó que los desparecidos “pueden ser más de 30 mil”.

Vale destacar que el peso específico del embuste  es de tal envergadura que, además de constituirse en el principal caballito de batalla de las autoproclamadas organizaciones de derechos humanos (que, en rigor, sólo bregan por los guerrilleros caídos y no por sus víctimas), se ha institucionalizado y es difundido por centros educativos, discursos oficiales, medios de comunicación (tanto estatales como privados) y hasta en alegatos jurídicos.

Quizás esto último explique el nerviosismo evidente de los ideólogos del revanchismo setentista, luego de hacerse públicas las palabras de Fernández Meijide. En efecto, sin perder ni un momento, salieron a la palestra a intentar sostener algo que los documentos no prueban: la existencia de 30.000 desaparecidos.

La realidad insoslayable indica la falsedad del eslogan numérico repetido a coro por políticos en campaña, payasos televisivos que posan de intransigentes, jóvenes autómatas, cantautores de protesta, comunicadores adoctrinados y por cuanto personaje pretenda simular “compromiso social”.

Tanto es así, que ninguna de las variadas investigaciones efectuadas por diversos organismos de derechos humanos consiguió recabar una cifra mayor al 30% de lo pregonado por los falsos argumentos kirchneristas.

La Asamblea Permanente de los Derechos Humanos recopiló 6.000 casos, Amnistía Internacional habla sobre 4.000 desaparecidos, la OEA tiene documentación de 5.000, en el Comité de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, se señalaron sólo 1.377; el primer informe de la Conadep estimaba en 8.961 los desaparecidos, aunque luego la cifra sería reducida, por escandalosos casos de personajes públicos que, estando vivos, engrosaban el anexo rápidamente quitado de circulación .

Entre ellos podemos señalar a: Jueza Carmen Argibay de la Suprema Corte de Justicia, Juez Humberto Meade, ex Ministro del Interior y ex Procurador General Esteban Righi , Daniel Najmanovich en Israel, Miguel Lauletta, Silvia Tolchinsky, Ana Maria Testa, Eduardo Kurt Fuentes, Guido Pulletti en Bosnia, Alicia D´Ambra, Adriana Chamorro, Carlos Lordkipanidse, Jorge Paladino, Ruben Sampini, Carmelo Vinci…. algunos aquí, otros en Europa, también en México, España, etc. van sumando una tropa todavía desconocida en cuanto a cantidad se refiere. Incluso, el 24 de marzo de 2007 en la ESMA se presentaron varios con la pareja presidencial.

Pero el caso más llamativo es, sin ninguna duda el de la Jueza de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Carmen Argibay, que como ya vimos, figura en el libro Nunca Más y como tal cobró la indemnización.

Carmen Argibay
Carmen Argibay


    Argibay (fallecida en 2014) percibió por ser “desaparecida” la nada despreciable suma de u$s 650.000, si, leyó bien, seiscientos cincuenta mil dólares por figurar como desaparecida; pero lo que resulta realmente inaudito es cómo una persona puede cobrar una suma semejante por estar desaparecida cuando no lo está, y que, además, era juez de la Nación,
La siguiente pregunta es, ¿cuándo se iba a decidir a devolver los u$s 650.000 que cobró por estar “desaparecida”?
Sucede que los cobró por estar erróneamente desaparecida, y como podemos apreciar, no lo estuvo. Cuando le hicieron ver el error dijo: “estoy pensando cómo devolverlos”.
Sin palabras.

La lista seguramente es más larga, pero estos casos alcanzan como muestra.Sólo algunos ejemplos de tamaña tomada de pelo.

También existen serias dudas sobre la situación de los hijos de la Sra. Hebe de Bonafini; quien denuncia el secuestro de sus dos hijos durante la dictadura.

La titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini sostiene desde hace muchos años que sus hijos están desaparecidos (y cobró la asignación del Estado por hijo desaparecido).Sin embargo el Arquitecto Alfredo Humberto  Bonafini, en la recordada entrevista con Bernardo Neustadt,  dijo:

“Me extraña lo que dice y hace mi ex mujer. Anteanoche, cené con mis hijos Jorge y Raúl, en la “Posada de Juanillo”, aquí en Madrid, precisamente frente a la casa del actor Héctor Alterio, quien junto a su señora estaba ubicado en una mesa frente a nosotros.Mi ex mujer, que se casó conmigo odiando mi ideología desarrollista, todos saben que admiré a Don Arturo Frondizi toda mi vida, fabricaba disputas todos los días. Cuando me divorcié, le prohibí el uso de mi apellido. Sinceramente creo que el odio la enfermó mentalmente. Ella debe hacer esto por los hijos de otras madres”.
Sus hijos además de vivir en Madrid y en París, están empadronados para votar

Supuestamente desaparecidos en 1977, pero censados como vivos en 2009 por el Padrón Electoral elaborado por el Poder Judicial de la Nación.

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Raul Bonafini-Padron-2009-grande

El guarismo actual y presuntamente depurado contabiliza 7.954 denuncias de desapariciones de personas, aunque gran parte de ellas no son acompañadas por información elemental, como DNI, LE o, incluso, apellido, lo que pone en duda su credibilidad. Según investigaciones realizadas por el escritor Nicolás Márquez, sólo 4.905 denuncias presentan DNI o LE .

Habiendo datos documentados, es dable interrogarse ¿por qué la insistencia de imponer una cifra probadamente ficticia? Sencillamente, porque hablar de 30.000 desaparecidos genera efectos propagandísticos mayores que hablar de 7.954, 5.000 o uno solo. Al respecto, bien podemos trasladar una frase que fuera utilizada con frecuencia por los terroristas subversivos en los años 70, que rezaba ;cuanto peor, mejor, a la praxis actual de sus familiares y militantes setentistas: cuanto peor el número de desaparecidos en términos de cantidad de víctimas, mejor los resultados del marketing.

Cabe aclarar que la práctica de la desaparición de personas, diagramada e implementada por el gobierno constitucional peronista y continuada por el gobierno cívico-militar, es, de suyo, reprochable. Empero, falsificar la verdad de estos lamentables sucesos no es sino incidir sobre la memoria de los mismísimos damnificados. En este sentido, el ex guerrillero Martín Caparrós escribiría que falsear la historia es lo peor que se les puede hacer a sus protagonistas: una forma de volver a desaparecer a los desaparecidos

Lo que aquí queda demostrado, al certificarse la falsedad de los dígitos del eslogan setentista, no es que 8.000 desaparecidos sean menos condenables que 30.000, sino que las organizaciones de derechos humanos, sus militantes e, incluso, sectores del mismísimo Estado K mienteron a sabiendas, descarada e impunemente.

El monumento construido en la ex ESMA, consiste en 5 paredes con 30.000 placas pero solamente tienen identificación 8.718 placas. Esto quiere decir que hay 21.282 placas sin identificar a más de 30 años de los sucesos, 21 mil NN sin parientes ni nadie que reclame por ellos…

Parque de la Memoria
Parque de la Memoria

 

Era necesario inflar el número presentado por Madres de Plaza de Mayo para llamar la atención en Europa y así poder recibir mayores donaciones.

Luis Labraña es ex integrante de Montoneros y crítico de la lucha armada de los años setenta. En entrevistas concedidas a diversos medios ha explicado cómo se gestó la cifra de los 30 mil desaparecidos. “El hecho de los 30 mil desaparecidos nadie me lo puede discutir porque fui yo quien puso ese número en Holanda” expresó en un programa radial en 2013.

 

Labraña agregó que

cuando en los Países Bajos se decide darle una mano a las Madres de Plaza de Mayo, estaba Hebe de Bonafini, se formaba la organización Solidaridad con las Madres Argentinas y para pedir el subsidio, ellas habían llevado la cifra de 3800 desaparecidos con sus nombres. La gente de Holanda dijeron que era poco que era necesario llamar la atención pública. Ahí surgió la cifra de 30 mil“.

El ex Montonero e integrante de las Fuerzas Armadas Peronistas recordó que abandonó la organización comandada por Mario Firmenich tras la masacre de Trelew.

Sobre la cifra de desaparecidos, Labraña afirmó que “los números reales acorde al trabajo que se realizó no llega a 10 mil, más o menos dice lo mismo Fernández Meijide” pero “el hecho de los 30 mil desaparecidos nadie me lo puede discutir porque fui yo quien puso ese número en Holanda”.

En la sesión especial de la Legislatura de Córdoba del sábado 24 de marzo de 2012 se aprobó un “subsidio honorífico de Reparación Provincial a ex presos políticos de la dictadura”. El legislador Aurelio García Elorrio votó a favor de reparar a “las víctimas de la caza de brujas de la dictadura”. Expresó que los ex miembros de organizaciones armadas no merecen este subsidio y realizó una detallada enumeración de los crímenes cometidos por Montoneros, ERP, FAR y la Triple A entre 1973 y 1976.

Aurelio García Elorrio
Aurelio García Elorrio

La norma votada el sábado 24 de marzo, tuvo por objetivo efectivizar el pago de una suma equivalente a dos veces el haber jubilatorio mínimo previsto por la Caja de Jubilaciones Pensiones y Retiros de Córdoba, con carácter no contributivo, personal, mensual, vitalicio e inembargable, a todos aquellos ciudadanos que hayan sido detenidos por causas políticas entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983.

“Apoyo en general la iniciativa pensando en aquellas personas que fueron víctimas sólo porque tenían una militancia política, que terminaron en prisión sólo porque tenían inquietudes intelectuales, por todos los jóvenes que se reunían llenos de entusiasmo por el futuro y terminaron presos, por los que realizaban actividades solidarias y fueron víctimas de una inmensa caza de brujas, por todas las personas dañadas espiritualmente”, afirmó García Elorrio en la introducción de su discurso.

A continuación remarcó que “No puede beneficiarse a aquellas personas que tomaron las armas contra las instituciones democráticas, que atacaron gravísimamente la democracia argentina. Yo los vi con mis propios ojos. Vi la magnitud de la soberbia armada, el daño irreparable que le hicieron a la democracia argentina”.

“Los montoneros, que nos enseñan democracia, tienen que leer un poco de historia. Fueron la soberbia armada en la máxima amplitud. No pretenderán que hagamos un reconocimiento público a quienes fueron enemigos viscerales de la democracia y de la república”, añadió.

A continuación García Elorrio realizó un minucioso repaso de los asesinatos, secuestros, pedidos millonarios de rescates y otros crímenes cometidos por las diferentes organizaciones armadas entre 1973 y 1976.

Entrevistado por Cadena 3, el legislador dijo que emprendió la tarea de escribir “casi 50 páginas” con los episodios armados ocurridos entre 1973 y 1976, para que los jóvenes escuchen otra versión de la historia. “Ese video está para que los jóvenes lo puedan ver y en las escuelas se puedan conocer otras versiones de la historia”, añadió.

En ese contexto, García Elorrio contó que muchos legisladores, tanto peronistas como radicales y de otras fuerzas políticas, se acercaron para felicitarlo. “Pero ocurre que los partidos mayoritarios no lo podían decir. Me decían con la mirada que no es lo que la gente quiere oír”, comentó. Y concluyó: “Ya empecé a pagar las consecuencias. Pero yo digo simplemente lo que me tocó vivir”.

 

 

Veamos como pensaban los”jóvenes idealistas” .Lamentablemente muchos de ellos están en el poder pero siguen siendo unos magníficos cobardes que se ocultan tras sus fueros malhabidos y se victimizan ante cualquier embestida judicial que pretenda investigarlos. Cobardes, asesinos,ladrones, corruptos y sinvergüenzas que la sociedad argentina debe repudiar y depurar.

 

La modificación del prólogo de Ernesto Sábato del prestigioso libro Nunca Más hecho por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) fue una premonición de lo que ocurriría en el tema de los derechos humanos bajo el gobierno kirchnerista.

Aquel prólogo comenzaba así: “Durante la década del 70, la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha como de la extrema izquierda”.

En la nueva edición, presentada  en la Feria del Libro en 2006, puede leerse la posición del gobierno de Néstor Kirchner: “Es preciso dejar claramente establecido, porque lo requiere la construcción del futuro sobre bases firmes, que es inaceptable pretender justificar el terrorismo de Estado como una suerte de juego de violencias contrapuestas como si fuera posible buscar una simetría justificatoria en la acción de particulares frente al apartamiento de los fines propios de la Nación y del Estado, que son irrenunciables”.

La periodista Magdalena Ruiz Guiñazú -que integró la Conadep junto con René Favaloro, Jaime de Nevares y Gregorio Klimovsky, entre otros- criticó duramente la decisión de la secretaría que comandaba Eduardo Luis Duhalde. “No sólo es una insolencia hacia Sabato, sino que también es una grave falta histórica creer que el «Nunca más» constituye una apología de la teoría de los dos demonios”, dijo Ruiz Guiñazú

En el  libro Nunca Más hecho por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), la cantidad de desparecidos es de 8.961; los familiares de estas personas tristemente desaparecidas reclamaron y obtuvieron indemnizaciones por parte del Estado, pero curiosamente, la cifra comenzó a crecer… allá por fines de los ´80 los medios de difusión difundían un número que habían instalado las Madres de Plaza de Mayo, que ascendía a 10.000… ¿Sería por una cuestión de comodidad, y hablar de una cifra de números “redondos”?
Luego, a fines de los ´90, curiosamente los desparecidos pasaron a ser 20.000; muchos, tal vez no recuerden esta cifra, ya que duró muy poco tiempo, y rápidamente ascendió a 30.000.
A pesar del tiempo transcurrido y de que todas esas pobres familias pudieron percibir las indemnizaciones de los 224.000 dólares a cada una que les dio el gobierno argentino de Carlos Menem, para lo cual era necesario reconocerlos como muertos, a 30 años vista siguen figurando en el padrón electoral.
No se sabe si los otros 30.000 también figuran, pero dan lugar a dudas y sospechas de manejos poco claros.

Según surge de un artículo escrito por el Dr. Emilio Cárdenas en la Revista del Colegio de Abogados de la Ciudad de Bs. As. (Tomo 68 N°1, Julio de 2008, página 26 al pie), el total de indemnizaciones pagadas exclusivamente a las víctimas del terrorismo de Estado, asciende a U$S 1.277.000.000 (mil doscientos setenta y siete millones de dólares) en función de la ley 24.411, y de U$S 648.000.000 (seiscientos cuarenta y ocho millones de dólares) en función de la ley 24.043.
El Ministerio de Economía, basándose en la ley de hábeas Data, no quiso proporcionar el listado de los beneficiarios individuales y sus respectivos pagos.   

El pueblo argentino fue sujeto de muchas mentiras, día a día nos escondieron las verdaderas cifras, nos mintieron y jugaron con nosotros.

Es hora de reflexionar y de exigir a la nueva dirigencia política de todos los partidos que realmente se jueguen por encontrar la verdad y explicar a la sociedad lo ocultado por las corruptas gestiones anteriores, a pesar de tener que tocar un tema tan sensible como este.

Pero la verdad va a ayudar a curar las heridas y hacer que los argentinos nos reencontremos sin mentiras , ni olvidos ni rencores.
La clave es mantener nuestra mente abierta y siempre buscar mas allá, escuchar las dos campanas y encontrar la verdad de acuerdo a lo que nuestro corazón nos diga.-

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