“Cuando los pueblos agotan su paciencia suelen hacer tronar el escarmiento”

El 21 de junio de 1973 ,esa noche, Perón habló por televisión, flanqueado por Cámpora y el vice Vicente Solano Lima. Atrás, parados, completaban la escena José López Rega y Raúl Lastiri. Perón envió allí un claro y enérgico mensaje a todas las “organizaciones armadas”, en especial a Montoneros:
• “La situación del país es de tal gravedad que nadie puede pensar en una reconstrucción en la que no debe participar y colaborar. Este problema, como ya lo he dicho muchas veces, o lo arreglamos entre todos los argentinos o no lo arregla nadie. Por eso, deseo hacer un llamado a todos, al fin y al cabo hermanos, para que comencemos a ponernos de acuerdo”.
• “Tenemos una revolución que realizar, pero para que ella sea valida ha de ser de construcción pacífica y sin que cueste la vida de un solo argentino. No estamos en condiciones de seguir destruyendo frente a un destino preñado de acechanzas y peligros. Es preciso volver a lo que en su hora fue el apotegma de nuestra creación: de casa al trabajo y del trabajo a casa. Sólo el trabajo podrá redimirnos de los desatinos pasados”.
• “Conozco perfectamente lo que está ocurriendo en el país. Los que crean lo contrario se equivocan. Estamos viviendo las consecuencias de una posguerra civil que, aunque desarrollada embozadamente, no por eso ha dejado de existir. A ello se suman las perversas intenciones de los factores ocultos que, desde la sombra, trabajan sin cesar tras designios no por inconfesables menos reales”.
• “Hay que volver al orden legal y constitucional como única garantía de libertad y justicia. En la función pública no ha de haber cotos cerrados de ninguna clase y el que acepte la responsabilidad ha de exigir la autoridad que necesita para defenderla dignamente. Cuando el deber está de por medio, los hombres no cuentan sino en la medida en que sirvan mejor a ese deber. La responsabilidad no puede ser patrimonio de los amanuenses”.
• “Nadie puede pretender que todo esto cese de la noche a la mañana, pero todos tenemos el deber ineludible de enfrentar activamente a esos enemigos, si no querernos perecer en el infortunio de nuestra desaprensión o incapacidad culposa”.
• “Nosotros somos justicialistas, no hay rótulos que califiquen a nuestra doctrina y a nuestra ideología”.
• “A los que fueron nuestros adversarios, que acepten la soberanía del pueblo, que es la verdadera soberanía cuando se quiere alejar el fantasma de los vasallajes foráneos, siempre más indignos y costosos”.
• “Los que pretextan lo inconfesable, aunque lo cubran con gritos engañosos o se empeñen en peleas descabelladas, no pueden engañar a nadie. Los que ingenuamente piensen que así pueden copar nuestro Movimiento o tomar el poder que el pueblo ha conquistado, se equivocan”.
• “Ninguna simulación o encubrimiento, por ingenioso que sea, podrá engañar. Por eso deseo advertir a los que tratan de infiltrarse que, por ese camino, van mal… A los enemigos embozados, encubiertos o disimulados les aconsejo que cesen en sus intentos, porque cuando los pueblos agotan su paciencia suelen hacer tronar el escarmiento”.

Extractado de El escarmiento de Juan B. Yofre

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