Otro de los testimonios interesantes de Memorias de la insurgencia pertenece a Luis Alemañy, porque reconoce la fuerte influencia del PRT-ERP y los cubanos sobre la organización Tupamaros, especialmente a partir de 1973. Sin embargo, un tiempo más tarde habrá de encabezar una fractura dentro de la organización, al tomar distancia del MLN, el ERP y los cubanos. En 1972 había conocido Cuba. “Me di cuenta que ese no era el camino para los uruguayos. Que seguir un camino como el cubano iba a llevar a una involución. No a una revolución. Que la sociedad uruguaya necesitaba otros caminos y no el de Cuba. Vi una sociedad militarizada, donde cada ciudadano era un policía […]. La vi como una dictadura, como la que se avecinaba en Uruguay. De otro signo.” En 1974, junto con Lucas Mansilla, Kimal Amir y William Whitelaw serán conocidos como los “renunciantes” y darán origen a la agrupación Tiempo Nuevo.
Sin embargo, el testimonio de Efraín Martínez Platero no debe dejarse a un lado ya que es uno de los más importantes en Memorias de la insurgencia. Estuvo vinculado a la dirección del MLN-T desde 1969. Dos veces fue arrestado y dos veces se escapó de la cárcel. Participó en el “Abuso” y volvió a caer preso en octubre de 1971 con Pepe (José) Mujica, pero se fuga en abril de 1972. En septiembre de 1972 partió al exilio y retornó definitivamente al Uruguay en 1996. En 1972 fue fundador de la Junta Coordinadora Revolucionaria (JCR) en Santiago de Chile, en la que se desempeñó como Secretario de Relaciones Internacionales, viajando a Europa y Argelia para buscar apoyo político. También se entrevistó con Fidel Castro y Salvador Allende. “Cuando llegué a Argentina a fines de septiembre de 1972, y después pasé a Chile, comenzamos todas las reuniones para la formación de la JCR con la gente que se había fugado de Trelew”, cuenta Martínez Platero. Sus contactos fueron con Santucho, Gorriarán Merlo y Menna, entre otros. Vivió con ellos en las torres de San Borja de Santiago de Chile.
Ante la pregunta de por qué muchos uruguayos no abandonaron Chile antes del golpe militar del 11 de septiembre de 1973, Martínez Platero dijo: “No se fueron porque estaban convencidos de que lo que iba a pasar en Chile era más o menos lo mismo que iba a pasar en Argentina cuando se decía ‘aquí llega un golpe a la peronista’. Se rectificaban ciertas cosas, pero después te quedabas ahí”.
—¿Los cubanos no apoyaban en distintos planos al PRT?
—Sí, pero para ellos el PRT era una organización que no se debía apoyar. Es que los cubanos apoyaban al PRT, pero completamente distinto que a Montoneros y a nosotros.
—¿Y al MIR chileno?
—Al MIR chileno hasta ahí nomás. Porque para los cubanos PRT y MIR llevaban adelante un marxismo-leninismo que no estaba de acuerdo con las condiciones que había en América Latina. Incluso discutieron eso con nosotros, porque los cubanos tenían la idea de que en América Latina el proceso tenía que suavizarse, no podía ser como el de ellos. Un nacionalismo progresista, revolucionario. Que el proceso no podía radicalizarse en un marxismo-leninismo.
—¿En 1973 y 1974, el sector militar en Buenos Aires estuvo integrado por militantes entrenados en Cuba como Floreal García, Héctor Brum y Graciela Estefanell?36
—Sí.
—¿Cuál fue el destino de los veintidós millones de dólares obtenidos?
—El PRT se quedó con la mayor parte para montar toda su infraestructura.
—¿En qué otras operaciones participó el MLN con la JCR?
—Finanzas y estudios operacionales con respecto a Tucumán.
—En Catamarca, en agosto de 1974, mueren dos tupamaros integrados al ERP, Hugo Cacciavillani y Rutilio Bentancour. En los años siguientes murieron en enfrentamientos o desaparecieron otros tupamaros integrados a organizaciones argentinas, en Buenos Aires, Monte Chingolo, Caseros, Tucumán.
—Sí. Justamente el 27 de agosto de 1973 yo estaba en Tucumán, en una reunión donde se estaba preparando toda la guerrilla.
En varios testimonios surge el problema de los fondos obtenidos por los secuestros. Al MLN-T se le da US$ 1.200.000 para ser entregado al MIR chileno y el dinero no llega a destino. Martínez Platero dirá que “Willy [Whitelaw] estaba encargado del trabajo de conexión con Chile, y parecería que era el encargado de entregarle la plata al MIR en Buenos Aires. Cuando yo llego a Argentina, en la JCR me dicen que la plata no le llegó al MIR. Yo lo planteo en el MLN, pero no se aclara, y en la JCR me siguieron presionando. Por eso fue que renuncié a la JCR”.
Como dato de color, Martínez Platero contó que en uno de sus viajes, tras ir a Argelia, “pasamos por París y decidimos ir a ver a Costa Gavras para darle las gracias por todo lo que había hecho, lo que había significado la película Estado de sitio para el MLN. Estuvimos los tres con él —Falero, Machado y yo— y con Michèle Ray, en su casa. Nosotros vivíamos en una pensión. Costa Gavras dijo que todavía quedaba un saldo, una segunda remesa de lo producido con la película para entregar al MLN. No lo cobramos, tampoco íbamos para eso. Parece que después él se encargó de pagarlo”.
Raúl Rodríguez, conocido como Juan de Europa, en su juventud fue actor teatral en Uruguay y la Argentina. Se vinculó con las organizaciones armadas pseudo-peronistas y en 1970 ingresó al MLN. Estuvo exiliado en Chile y cayó preso durante el golpe de 1973. Estuvo recluido en el Estadio Nacional pero logró salir exiliado a Suecia. En 1974 se instaló en Buenos Aires. Uno de los temas centrales del cuestionario fue el de los secuestros:
—¿Ese dinero provenía de los tres secuestros de empresarios —John Thompson [o Carlos Lockwood, pues los testimonios no brindan seguridad], Kurt Schmidt y Víctor Samuelson— realizados en 1973 en Argentina por la JCR con la participación del MLN? Según relata un entrevistado que condujo las negociaciones, los últimos US$ 15.600.000, repartidos entre las cuatro guerrillas de la JCR, fueron obtenidos a cambio de la libertad de Samuelson, secuestrado el 6 de diciembre de 1973 y liberado el 29 de abril de 1974. Por lo tanto en abril de 1974 la dirección del MLN de Argentina recibió una fuerte suma de dinero, probablemente millones de dólares.
—Seguro. El dinero se repartió y el MLN quedó encargado de darle al MIR su parte. Nunca se les ocurrió entregarlo. Los del MIR esperando un millón de dólares y ellos, los futuros renunciantes, o sea la dirección, no lo entregaban.
Años más tarde en sus Memorias, Enrique Haroldo Gorriarán Merlo reconoció los secuestros del gerente de la compañía Swissair “por cuya libertad obtuvimos US$ 3.800.000” y el secuestro de Víctor Samuelson, gerente general de la empresa ESSO. Según Gorriaran Merlo, la operación la realizó Osvaldo Sigfrido De Benedetti, (a) el “Tordo”, (a) “Alejandro”, liberado de la cárcel de Devoto el 25 de mayo de 1973, donde se encontraba condenado a doce años de prisión por el secuestro y asesinato del empresario italiano de la Fiat Oberdan Sallustro, y amnistiado por la ley 25.508 del Congreso de la Nación dos días más tarde. El “Tordo” también estaba señalado como uno de los causantes de la muerte del teniente general Juan Carlos Sánchez. Murió en 1978. Su hermano Gabriel Francisco De Benedetti, (a) “Tordito”, en el momento del secuestro de Samuelson estaba preso por participar del asalto al Comando de Sanidad el 6 de septiembre de 1973, junto con cuarenta efectivos del PRT-ERP, entre los que se encontraban otros amnistiados en mayo de 1973. Aunque con meros detalles dispares, Gorriarán reconoció que la negociación fue conducida por un jefe tupamaro con la colaboración de Carlos Emilio All, (a) “El Cuervo”, (a) “Capitán Alejandro”, más tarde jefe de inteligencia de la Compañía de Monte en Tucumán. También reconoció que el dinero para el MIR no llegó a destino: “¡No podía creer que se lo hubieran robado!”. Gorriarán aceptó además la activa participación en el secuestro de Samuelson del cabecilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) boliviano Osvaldo “Chato” Peredo, quien junto con sus hermanos integró la expedición de Ernesto Che Guevara en Bolivia.
En las páginas 502 y 503, la “Biblia” reconoce que los secuestros realizados durante la permanencia de Perón en la Argentina fueron: Carlos A. Pulenta, el 12 de julio de 1973 (US$ 920.000) y Víctor Samuelson, el 6 de diciembre de 1973 (doce millones de dólares).

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